COPE
La regularización extraordinaria de inmigrantes que ha puesto en marcha el Gobierno de España ha encendido todas las alarmas en las oficinas de extranjería de Cantabria. El sindicato CSIF, a través de Rubén Diéguez, responsable del sector de la Administración General del Estado en la comunidad, advierte de que el proceso ha comenzado con una "falta de planificación, información y medios" que aboca a los servicios al colapso. La principal preocupación, más allá de la carga de trabajo, es la imposibilidad de orientar a los solicitantes: los funcionarios no saben qué responder. El proceso, que arrancó el pasado 1 de abril, se está desarrollando "a ciegas", según Diéguez. La razón principal es que todavía no se ha publicado la normativa de referencia, el Real Decreto que debe guiar la regularización: "Los compañeros que están en las oficinas no le pueden dar información clara y concisa al ciudadano porque no la tienen", explica el responsable de CSIF. Esta situación de desamparo genera una tensión constante en la atención al público. Para los empleados públicos, lo más frustrante es esta incertidumbre. "Sobre todo, el no saber qué responder. Cuando te llega un ciudadano a la ventanilla, pues no sabes qué responderle, no sabes qué decirle", lamenta Diéguez. Esta situación, subraya, genera un profundo "malestar" entre los trabajadores, que son la cara visible de la Administración ante la ciudadanía. La plantilla actual se considera absolutamente insuficiente para asumir el volumen de trabajo previsto. En Cantabria, el grueso de la tramitación recaerá sobre la oficina de extranjería de la Delegación de Gobierno, con unos 12 funcionarios, y la unidad de extranjería de la Policía Nacional, que cuenta con 3 agentes. En total, unas 15 personas para gestionar miles de expedientes. Aunque el delegado del Gobierno ha estimado unas 1.900 solicitudes basándose en el proceso de 2005, desde el sindicato creen que "serán más". Estos servicios ya se encuentran al límite. Diéguez señala que la unidad de extranjería de la Policía Nacional oferta 50 citas diarias que se agotan en apenas cinco minutos. La sobrecarga amenaza con paralizar no solo la regularización, sino todos los demás trámites que gestionan estas oficinas. "Va a haber una demora y, por ejemplo, las oficinas de extranjería de policía pueden llegar al colapso", advierte. Ante este escenario, CSIF exige refuerzos de plantilla de forma inmediata, "el doble o el triple", aunque sea de forma temporal. Además, demandan una planificación estructurada y coordinación entre los distintos organismos implicados, algo que, según Diéguez, no existe en la actualidad: "Hay una descoordinación total", afirma. El sindicato también reclama que se valore la experiencia de los propios funcionarios: "Que se cuente también con los compañeros de la oficina, que son los que tienen 15 o 20 años tramitando", concluye Rubén Diéguez, criticando que el Gobierno de Pedro Sánchez haya lanzado el anuncio sin consultar a quienes deberán ejecutarlo, obligándoles a realizar un "sobreesfuerzo permanente".
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