La Opinión de Murcia
Negociar con la desgracia y la necesidad ajenas. Eso es lo que presuntamente hacía, y no era la primera vez, una vecina de Torrent (Valencia) de 33 años que gestionaba seis viviendas en las que empadronaba a personas migrantes en situación irregular o firmaba falsos contratos de alquiler a cambio de importantes cantidades de dinero. Y no solo eso: a otros, que ya estaban regularizados, les arrendaba habitaciones legalmente, pero luego les coaccionaba y amenazaba para que se fueran de esos domicilios con la única finalidad de cobrar más a los siguientes. La Policía Nacional ha detenido y llevado ante el juez a la sospechosa, que está en libertad con cargos.
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