Collector
Una pieza de oro carolingia convertida en amuleto revela el rastro de un vikingo en pleno avance del Gran ejército pagano | Collector
Una pieza de oro carolingia convertida en amuleto revela el rastro de un vikingo en pleno avance del Gran ejército pagano
elDiario.es

Una pieza de oro carolingia convertida en amuleto revela el rastro de un vikingo en pleno avance del Gran ejército pagano

Contingente del norte - Artesanos de una zona entre actuales Países Bajos y Alemania creaban objetos valiosos que viajaban por el norte europeo, servían para pagar, guardar riqueza o intercambiar en distintos lugares ¿Qué eran en realidad los helskor de la Era Vikinga? Un estudio sostiene que tenían un doble significado ligado al Valhalla Las tropas que cruzaban territorios lejanos buscaban algo más que un botín rápido. El llamado gran ejército pagano fue un grupo vikingo que no se limitó a atacar y marcharse, ya que avanzó por Inglaterra con la intención de quedarse, ocupar tierras y establecer dominios propios. Se le llamaba pagano porque sus integrantes no seguían el cristianismo dominante en los reinos ingleses y mantenían creencias nórdicas, lo que los diferenciaba de otros ejércitos que actuaban dentro del mismo marco religioso. Su forma de actuar también cambiaba las reglas habituales, ya que no eran expediciones aisladas, sino una fuerza organizada que se movía con miles de personas, utilizaba ríos y caminos para avanzar y acababa instalándose en las zonas que conquistaba. Ese modo de expansión dejó objetos en lugares donde antes no estaban, y uno de ellos apareció siglos después bajo tierra. Aquellas piezas nacían lejos y viajaban por rutas del norte europeo Una moneda de oro encontrada en Norfolk se vincula con el ejército vikingo que invadió Inglaterra en 865. El hallazgo, recogido por el Portable Antiquities Scheme , apunta a que ese objeto pudo pertenecer a uno de los invasores que llegaron a la costa oriental. La pieza apareció en 2024 en un campo cercano a Elsing y muestra rasgos que la conectan con ese momento histórico. El estudio del objeto permite situarlo dentro del movimiento de ese grupo que cruzó el territorio inglés durante décadas. Estas monedas no nacieron en Inglaterra. Se fabricaron en talleres situados en Frisia , una región que hoy forma parte de los Países Bajos y Alemania, donde artesanos copiaban modelos prestigiosos y los adaptaban para circular como riqueza transportable. El oro se fundía, se acuñaba con moldes y se distribuía por rutas comerciales que conectaban distintas zonas del norte de Europa. Quienes las llevaban podían guardarlas, intercambiarlas o utilizarlas como reserva de valor en cualquier lugar al que llegaran. El diseño original surgía en tiempos de Luis el Piadoso hacia el año 816 El modelo original al que imitaban procede del reinado de Luis el Piadoso , emperador carolingio que gobernó tras Carlomagno. Sus monedas se acuñaron hacia el año 816 y se entregaban a miembros destacados de su entorno o a visitantes de alto rango. Los especialistas discuten cuántos ejemplares originales han sobrevivido, con estimaciones que van de tres a seis piezas. A partir de ese modelo surgieron más de 100 copias que circularon por Europa occidental. El objeto cambió su uso cuando alguien decidió llevarlo al cuello La pieza encontrada en Norfolk muestra dos perforaciones hechas sobre la cabeza representada en la moneda. Esos agujeros permiten pasar un cordón y colgarla del cuello, lo que indica un cambio claro en su uso. Dejó de servir como medio de pago y pasó a acompañar a una persona de forma permanente. El objeto pasa por un trámite para decidir su catalogación oficial En la otra cara aparece una cruz cristiana , un elemento que no formaba parte de las creencias de quienes la llevaban en ese momento, pero que no impidió su uso como objeto personal. El grupo al que se vincula esta moneda entró en Inglaterra en el año 865 y fue descrito en la Crónica anglosajona como una gran fuerza pagana. Estaba formado por miles de escandinavos y avanzó con líderes como Ivar el Deshuesado, Halfdan y Ubba . No actuaban como bandas pequeñas que atacaban y se retiraban, sino que ocupaban territorios y establecían bases. Esa forma de actuar explica por qué aparecen objetos suyos en distintos puntos del país. La pieza entra ahora en un proceso legal mientras sigue su estudio El hallazgo se produjo cuando un detectorista encontró la moneda en septiembre de 2024 en un campo de Norfolk. El lugar se encuentra cerca de Dereham, una zona que estuvo entre las primeras en recibir la llegada de ese ejército. Simon Coupland , especialista en monedas carolingias, explicó que este tipo de piezas ayuda a seguir el recorrido de los invasores y añadió que el ejemplar hallado presenta una calidad superior a la mayoría. Aquella fuerza actuaba como una maquinaria organizada y persistente Tras su llegada, ese ejército avanzó siguiendo ríos y antiguas calzadas romanas. Con el paso de los años tomó el control de territorios como East Anglia, Mercia y Northumbria. En 878, los líderes vikingos alcanzaron un acuerdo con el rey Alfredo el Grande que estableció el Danelaw , un área bajo dominio vikingo que se mantuvo durante más de 50 años. Las piezas halladas en distintos puntos permiten reconstruir ese desplazamiento sobre el mapa. La moneda ahora pasa por un proceso legal que decidirá si se clasifica como tesoro. El Museo del Castillo de Norwich ha mostrado interés en adquirirla. Mientras tanto, su estudio sigue aportando datos sobre cómo se movían esos grupos y qué objetos llevaban consigo cuando cruzaban Inglaterra.

Go to News Site