Confidencial Digital
Santander se repliega en A Coruña con una decisión que vuelve a evidenciar el cambio de modelo en la banca tradicional. El cierre de una de sus oficinas en un núcleo clave deja en el aire la atención presencial de miles de clientes. El movimiento no es aislado. Forma parte de una estrategia que ya ha reducido de forma notable la red de sucursales en España y que sigue avanzando en municipios donde la presencia bancaria era hasta ahora estable.
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