ABC
Cuando en la noche del Martes Santo la Virgen de las Angustias salía al encuentro de su Hijo, frente al Palacio de Santa Cruz, en Valladolid, lo hacía rodeada de un manto de nardos y lisianthus blancos que por la mañana había colocado con mimo el equipo de Leopoldo Adiego, que desde hace más de tres décadas regenta la floristería Rebeca, uno de los establecimientos que trabaja con más hermandades en la capital vallisoletana. Pasado el mediodía del Miércoles Santo, a menos de veinticuatro horas de que el Cristo de la Luz salga en procesión, floristas y cofrades se afanan en colocar bajo sus pies el monte de iris morado. Hace tiempo que recurrieron a este exorno floral fijándose en... Ver Más
Go to News Site