COPE
El entrenador del Sporting de Gijón, Borja Jiménez, ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota por 3-2 ante el Racing de Santander con un sabor "agridulce". El técnico ha asegurado que el equipo no hizo "méritos para perder" y ha lamentado el resultado por los más de mil aficionados desplazados. "Te queda esa sensación amarga de que haces muchas cosas para ganar y siempre hay algo que nos penaliza", ha explicado. El preparador rojiblanco ha desvelado que solicitó que se activara el protocolo contra los insultos durante el partido. "La gente se cree con el derecho de que por pagar su entrada puede llamarte de todo desde el minuto 1, y además se ríen", ha denunciado Jiménez, quien ha calificado la situación como "muy dolorosa" y habitual cuando juega fuera de casa. Ha insistido en que estas actitudes no pueden permitirse y ha pedido un cambio. "Hay que darle una vuelta a todo esto para que las sanciones sean muchísimo más duras, que a la gente le duela, que tenga un coste", ha declarado, añadiendo que "en el mundo del fútbol hay mucho maleducado y te toca convivir con ello". Sobre el estado anímico del equipo, Jiménez ha reconocido sentirse "como cualquiera de los mil y pico aficionados que han venido aquí, dolidos, muy dolidos por perder". Pese al golpe, ha afirmado que no cree en la mala suerte: "Cuando las cosas se repiten mucho, no es una cuestión de suerte. Tenemos que trabajar más". A pesar de que la derrota complica el objetivo del playoff de ascenso, el entrenador no tira la toalla. "Está claro que cada vez se puede ir complicando más nuestra situación", ha admitido, pero se ha mostrado convencido de que aún hay opciones: "Estoy convencido que habrá otro momento que, si hacemos las cosas bien, lo veremos más cerca". Jiménez ha recalcado el compromiso que exige la institución. "Solo por el escudo que representamos, nos tenemos que dejar la vida cada día de entrenamiento y cada vez que salgamos a un campo de fútbol, porque es así", ha concluido.
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