LOS ANDES
Su deseo desde niño era ser granadero. Permaneció en Mendoza con el quinto escuadrón y en 1817 Eustaquio Frías, con apenas 16 años, se trasformó en granadero a caballo de la escolta. A partir de allí durante largas décadas estuvo siempre al servicio de la patria.
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