Cope Zaragoza
Coincidiendo con el aniversario de la colocación de los dinteles del Pórtico de la Gloria el 1 de abril de 1188, un equipo de investigadores ha presentado una reconstrucción digital que desvela el aspecto original del retrato del Maestro Mateo que desde hace 838 años se encuentra a los pies de la columna central de la Catedral de Santiago y por donde durante siglos, han pasado centenares de miles de personas, muchas de ellas golpeando sus cabezas contra la testa de su hacedor, lo que le llevo a ser conocido como "el santo de los croques". Una tradición que el cierre como entrada a la catedral del Pórtico de la Gloria y la conservación del templo han obligado a abandonar. El proyecto, impulsado por Kosmotech-1200 y liderado por Francisco Prado Vilar, profesor de Historia del Arte en la Universidad de Santiago de Compostela e investigador del CISPAC, permite visualizar la escultura con un detalle y fidelidad sin precedentes, ofreciendo una imagen mucho más cercana a la ideada por el universal arquitecto y escultor hace ahora nueve siglos. Que sepamos que la fecha de colocación del dintel de la Catedral de Santiago se produjo un 1 de abril de 1188 es gracias a la inscripción en el propio dintel, que también revela la autoría del Maestro Mateo. Según explica Prado Vilar, el texto incluye la expresión "a fundamentis", un término que en la Biblia se usa para describir a los arquitectos que construyen inspirados por Dios. "Eso es exactamente lo que representa la escultura del Maestro Mateo", señala el investigador, conectando la inscripción con el autorretrato del artista. Esta autorepresentación es, en sí misma, "un hito en la historia del arte", ya que es una de las formulaciones más importantes en las que un artista se representa a sí mismo como parte de los arquitectos sabios descritos en la Biblia. Para Prado Vilar, esto demuestra el profundo pensamiento filosófico, religioso y artístico de Mateo, donde "no hay nada superfluo, todo forma parte de un plan perfectamente diseñado". El proyecto Kosmotech-1200 busca realizar una reconstrucción integral de diferentes partes del proyecto mateano, como el coro o la fachada exterior, para acercarse a la "experiencia original de ese monumento". La restauración del retrato del autor se ha adelantado para conmemorar el aniversario, visualizando una investigación profunda para reconstruir tanto las partes perdidas de la escultura como su policromía. Uno de los aspectos más llamativos es la recuperación de la plenitud volumétrica de la figura. El equipo lo ha logrado "analizando el modelo 3D fotogramétrico, continuando las partes perdidas y también analizando archivos fotográficos antiguos", explica Prado Vilar. Gracias a ello, se aprecian partes del diseño de la vestimenta que hoy son imperceptibles. La investigación también ha desvelado que, originalmente, la escultura se encontraba "arrodillada directamente en el mismo plano que los visitantes", y no sobre un pedestal como en la actualidad. Este cambio se debió a unas excavaciones en los años 50. La disposición original creaba una escenografía envolvente que, según el experto, era "una propuesta muy vanguardista". Finalmente, la restitución de la policromía devuelve la "emoción a la escultura". Permite que detalles que no se ven a simple vista puedan ser realzados, como "unos escarpines preciosos" que calza la figura del arquitecto. Estos elementos, recuperados digitalmente, cambian por completo la percepción de una de las obras cumbre del románico europeo. Este trabajo demuestra que la Catedral de Santiago sigue siendo una fuente de sorpresas. Francisco Prado Vilar concluye que enfrentarse a una obra de tal magnitud y brillantez siempre depara hallazgos, afirmando que "tenemos aquí, vamos, un tesoro en Galicia único en el patrimonio universal". Como puedes comprobar en el vídeo en el que se reconstruye digitalmente el dintel y el coro de la antigua Catedral de Santiago como los concibieron sus arquitectos y artistas hace ahora 838 años.
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