COPE
El buen tiempo se ha convertido en el mejor aliado para la Semana Santa en la Comunidad Valenciana, con una previsión de ocupación media que supera el 80% en prácticamente todo el territorio. Destinos consolidados como Benidorm, la ciudad de Valencia o Peñíscola elevan aún más estos porcentajes, rozando el lleno técnico durante los días festivos. El turismo de interior también vive un momento dulce. Las previsiones para el cierre de la temporada sitúan la ocupación en un 87% en las provincias de Castellón y Alicante, mientras que Valencia prevé alcanzar un notable 78%. Nuria Montes, secretaria general de Hosbec, ha explicado que "en esta última semana hemos incrementado la ocupación hotelera algo más de 5 puntos, precisamente por la buena climatología que se ha anunciado para todo el período". El perfil del visitante de interior es mayoritariamente local. Según Laura Vivas, de la Asociación Turismo Temps de Interior, "el 85% son visitantes residentes de la misma Comunidad Valenciana". Un 10% procede de comunidades cercanas como Madrid y Cataluña, y el 5% restante es turismo internacional. Quienes optan por el interior buscan "la tranquilidad, el respirar el otro aire diferente, el aire de la montaña", afirma Ramón Reche, presidente de Alicante Turismo de Interior. La oferta es variada, con experiencias como catas, talleres de cocina, rutas de senderismo o visitas a bodegas y queserías. Las lluvias de las últimas semanas han contribuido a un paisaje excepcional. Reche celebra que gracias a ellas "el campo está en todo su esplendor, que da gusto salir ahí y que tiene ese aroma a verde, a respirar un aire que no lo respiras en otro lado". La agenda cultural y religiosa complementa la oferta turística. Destacan actos como la representación de la Pasión en Borriol (Castellón), la Procesión del Silencio en Alicante o los oficios en la Catedral de Valencia, donde el Santo Cáliz es procesionado antes de la misa.
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