Diario de Noticias
La Coral de Cámara de Pamplona y la Academia del Piacere nos descubren la faceta religiosa del compositor hispano estadounidense Carlos Suriñach, a quien situamos, los aficionados al ballet, en algunas coreografías de Martha Graham. La gran dama de la danza contemporánea, que estuvo en Pamplona, en el Anaita, en 1986, siempre fue muy reivindicativa en lo social y femenino, así que Suriñach encaja muy bien en sus coreografías. Los 15 números del Via Crucis, que Suriñach nos ofrece, son como quince saetas-flechas, que hacen pensar en los desplazados que no tienen dónde ir, salvo a su Gólgota. Entre el desgarrador canto, (con controladas disonancias), se van intercalando, a modo de bálsamo y meditación, fragmentos de Buxtehude, Bach y Lotti.
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