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La planificación de las vacaciones de verano incluye a un miembro más de la familia: la mascota. Para garantizar un viaje tranquilo y seguro, una experta veterinaria subraya que el primer paso es siempre consultar con un profesional. "Lo primero de todo es hablar siempre con el veterinario, antes de ir a un destino nuevo, por el tema de los parásitos", señala. Dependiendo de la zona geográfica, la prevalencia de ciertos parásitos varía, por lo que es fundamental preparar al animal para el nuevo entorno. Una simple revisión en la clínica unos días antes del viaje sería suficiente para asegurar que todo está en orden. Al preparar el desplazamiento, hay que diferenciar entre perros y gatos. Los perros están mucho más acostumbrados a salir de viaje. Para ellos, la principal recomendación es mantener un ayuno previo para evitar mareos. Durante el trayecto, es necesario realizar paradas periódicas, "igual que nosotros", para que puedan pasear, hacer sus necesidades y beber agua. Una vez en el destino, pueden retomar su alimentación de forma normal. Los gatos, en cambio, son "los grandes desconocidos". La clave con ellos es la anticipación. La veterinaria insiste en que "es importante acostumbrarlos previamente al transportín, no justo el día del viaje intentar meter al animal en el transportín, porque va a ir muy nervioso". Aconseja dejar el transportín a la vista en casa, incluso un mes antes, para que lo reconozcan y se familiaricen con él. Incluir un objeto con su olor, como una manta, también ayuda a que viajen más tranquilos. Para facilitar el proceso, existen herramientas como las feromonas felinas sintéticas, que contribuyen a reducir el estrés durante el desplazamiento. En situaciones más complicadas, tanto para perros como para gatos, se puede recurrir a medicación. "Hay veces que hay que darles medicación, tanto para el mareo como para que vayan un poco más tranquilos, pero siempre bajo la consulta del veterinario", recalca la experta. Tanto para viajes nacionales como internacionales, es imprescindible tener la cartilla sanitaria actualizada. Esto significa que "tenemos que tener todas las vacunas y todas las desparasitaciones firmadas y registradas por el veterinario". Este documento es suficiente para moverse por todo el territorio español. Sin embargo, si el destino se encuentra en otro país de la Unión Europea, la cartilla autonómica no es válida. "Necesitaríamos el pasaporte europeo", aclara la veterinaria. Este documento, que puede tramitarse en el mismo día, es una copia de la cartilla que certifica que el animal ha pasado un control sanitario y está sano para viajar. "Dentro de la Unión Europea, con el pasaporte es más que suficiente y tener todo al día", afirma. Para los viajes fuera de la Unión Europea, las reglas cambian. La experta advierte que "se necesita otro trámite extra". Por ello, es crucial informarse con antelación sobre los requisitos específicos del país de destino, ya que pueden existir "otras consideraciones especiales". Una correcta planificación documental es tan importante como el bienestar del animal durante el trayecto para evitar imprevistos en la frontera.
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