la diaria
Bajo la dirección de Ernesto Gillman, retrata las rutinas de una pareja canaria detrás de la producción de tomates, queso, carne y morrones. Para graficar lo lejos del encare bucólico que está el documental Chacra basta con la escena que capta cómo una vaca mea durante un tiempo que, si fuera una tanda publicitaria, escalaría peligrosamente en el tarifario. La idealización del campo deja espacio a la cotidianidad. No hay sobreimpresos ni voz en off que explique el medio centenar de litros de agua que un animal de ese porte toma diari... Continuar leyendo...
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