COPE
El Jueves Santo es uno de los días más singulares de la Semana Santa granadina. La Concha, La Estrella y La Aurora hacen que en esta jornada tenga un especial protagonismo el Albaicín, pero también es el día para Los Salesianos, corporación que está en un proceso de crecimiento consolidado desde hace varios años, y en el que sale El Silencio. Además, las circunstancias del calendario laboral facilitan que sea mucho el público que acuda a ver las procesiones, como sucedió una vez más. La Concha inauguró la jornada con una salida espectacular. Durante el inicio de la procesión, sonó la música con la Banda San Sebastián de Padul. Cada año son más quienes pasan a integrar la nómina de hermanos de esta corporación, a la que Curro Andrés le dedicó una saeta desde un balcón de la Plaza de las Pasiegas, en la que reivindicaba el nombre de Concepción para referirse a esta titular. Participó en la procesión la soprano Mariola Cantarero, que como es costumbre, volvió a cantar al término de la estación de penitencia. Emocionante su paso por las Pasiegas mientras sonaba Semana Santa de Granada de Ruzafa, interpretada por la Banda San Sebastián de Padul, formación musical de indudable calidad. Es encomiable la puntualidad con la que se encierra, con el objetivo de no entorpecer la salida del encierro. Ese ejercicio de exactitud no es común, ni sencillo. La Aurora sacó el que posiblemente haya sido el cortejo con mayor participación de este año. A su llegada a Plaza Nueva, sonó el Himno de la Ciudad de Granada, la célebre canción de Agustín Lara, lo que fue acogido por el público con una sonora ovación. El grito de Aurora, guapa, guapa y guapa sonó insistentemente durante todo el recorrido de la Virgen. La Banda de Jesús Despojado celebraba su 30 aniversario acompañando al Perdón, motivo por el que a los pies del Señor figuraba uno de los característicos plumeros de esta formación musical, que volvió a exhibir un gran nivel artístico. Otro tanto se podría decir de San Isidro de Armilla tras el palio, exhibiendo un repertorio afortunadísimo, gran parte de él dedicado a esta dolorosa, como es el caso de la marcha Y amaneció en tu Albaicín de Elías Santiago Vico. La Estrella acogió entre sus filas a la cantante Lola Índigo, quien participó en su comitiva luciendo la mantilla española. Esta hermandad lleva ya varios años siguiendo una línea de gran atractivo que provoca que cada vez sus filas estén más pobladas de hermanos. A la vez acentúa una acertada estética, ahora centrada en concluir el paso de Pasión, donde lucieron los bordados diseñados para la trasera del respiradero que ha bordado Javier Núñez, siguiendo el diseño de Álvaro Abril. En esta ocasión lució una túnica lisa de color granate y no la que tiene bordada en el mismo color. Los Salesianos coinciden en su salida con las hermandades albaicineras y resulta sorprendente cómo lleva varios años aumentando de forma espectacular su cortejo. Es uno de los que más ha crecido este año. Ha sabido encontrar en su naturaleza colegial una auténtica cantera de cofrades. Cerró la jornada El Silencio. Posiblemente nunca lo volveremos a ver con la luz apagada debido a las recomendaciones de la Comisaría Provincial y el año próximo salga con la luz atenuada, coincidiendo con la modernización de la luminaria que afectará a su recorrido. En la misma tónica que otras corporaciones, los integrantes de su cortejo han aumentado de forma significativa. El efecto de la insistencia en la afinación de su característico tambor ha dado frutos positivos. Continúa ofreciendo una de las estampas más sobrecogedoras de las celebraciones de la religiosidad popular en Granada, todavía más, con la talla original de Cristo de la Misericordia sobre el paso, algo que desde el año pasado se va a convertir en lo habitual.
Go to News Site