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El Real Zaragoza volvió a demostrar la buena línea de juego que viene mostrando con David Navarro al frente y mereció este Jueves Santo en Butarque mucho más que el empate a uno que cosechó ante el Leganés. Especialmente en una primera parte muy brillante en la que los aragoneses dominaron y prácticamente aplastaron al equipo madrileño. Pero, en pleno festival visitante, a los 19 minutos de partido, en un error en la salida de balón de Larios, éste le regaló el balón a Óscar Plano, que aprovechó para adelantar a un Leganés que estaba siendo muy inferior. El tanto no minó la moral de los zaragocistas, que siguieron atacando en la búsqueda del empate, que por fin llegó en el minuto 35 al rematar Sebas Moyano una estupenda jugada de Marcos Cuenca, que por momentos parecía Lamine Yamal. Con ese empate, después de un primer período en el que los aragoneses desperdiciaron hasta seis ocasiones claras para marcar, la sensación es que el fútbol no estaba siendo justo con el Real Zaragoza, que merecía y necesitaba los puntos más que los locales. Tras el descanso, la incorporación de Cissé propició una clara mejoría del Leganés en un segundo período más igualado, en el que los zaragocistas sufrieron más, aunque no le perdieron la cara a un partido en el que pudo marcar cualquiera de los dos equipos en el tramo final. Sin embargo, todo se mantuvo igual y el empate a uno definitivo, aunque es meritorio para un Real Zaragoza que sigue ofreciendo magníficas sensaciones, parece insuficiente y se queda corto tras lo visto en el partido, dadas las urgencias del conjunto aragonés. Pese a que el preparador del Leganés había insistido en lo poco que necesitaba el balón el equipo aragonés para generar peligro, el Zaragoza salió dispuesto a demostrar que también es capaz de adueñarse del esférico. Y así quedó claro en unos minutos iniciales en los que los de David Navarro no sólo monopolizaron la pelota, sino que dispusieron de hasta cinco o seis buenas oportunidades para abrir el marcador. La más clara a los once minutos en un remate de Rober González tras una nueva internada por la banda derecha del lateral Juan Sebastián, que sólo la gran intervención del guardameta local Juan Soriano impidió que acabase en gol. Sin embargo, cuando todo parecía más propicio para el Zaragoza un fallo en la salida de balón del joven lateral Juan Larios, que entregó el balón a un rival, permitió al Leganés ponerse en ventaja a los diecinueve minutos (1-0) con un gol de Óscar Plano. Un 'regalo' que el conjunto madrileño estuvo a punto de devolver tres minutos más tarde en un fallo de Ignasi Miquel que el zaragozista Sebas Moyano, a diferencia de Óscar Plano no supo aprovechar, lo que privó a los blanquillos de la posibilidad de igualar la contienda. Pero ni así dejó de buscar el conjunto visitante la portería rival y siguió contabilizando ocasiones en los siguientes minutos hasta que Sebas Moyano se resarció de su anterior error al firmar el 1-1 a falta de diez minutos para llegar al descanso. Un gol que si bien llevó la firma de Moyano quedará para el recuerdo por la magistral maniobra de Marcos Cuenca que, tras zafarse Marvel con un sensacional toque de espuela, asistió a Moyano para que pusiese las tablas en el marcador. Justo premio a la ambición de un Zaragoza que no sólo encerró en su propio campo al Leganés, sino que contabilizó diez remates más que el equipo madrileño, el último un lejanísimo disparo de Rober González desde el círculo central que por poco no acabó en gol. Un claro dominio visitante que continuó en el arranque de la segunda mitad en el que Rober González volvió a poner a prueba a un Juan Soriano, que salvó de nuevo al equipo 'pepinero' con una milagrosa intervención. Ocasión que curiosamente pareció destensar al Zaragoza, que pareció rebajar un punto la intensidad de su presión, lo que permitió respirar a un Leganés, que por primera vez en el partido pudo disfrutar de la pelota. Todo un problema para el conjunto maño, ya que con la posesión del balón el conjunto madrileño comenzó a crecer hasta dar, por completo, la vuelta a un panorama que durante casi una hora había pintado muy oscuro para los locales. De hecho, el Leganés dispuso de dos inmejorables ocasiones para ponerse de nuevo en ventaja en el marcador por medio de Alex Millán, que primero de cabeza y luego con el pie se topó con un solvente Esteban Andrada. Una reacción que el técnico zaragozista David Navarro trató de cortar con un triple cambio, pero la contienda ya se había nivelado y quedaba a expensas de cualquier fallo o una acción de talento individual. Pero ni lo uno ni lo otro llegó, lo que condenó a madrileños y aragoneses a un empate (1-1) que ni vale al Leganés para distanciarse definitivamente de la zona baja ni al Zaragoza para escapar de los puestos de descenso que una jornada más seguirá ocupando. Ahora, a cuatro puntos del Cádiz y a cinco del Valladolid y del propio Leganés. Leganés 1: Soriano; Leiva, Ignasi Miquel, Marvel, Franquesa; Guirao (Cissé, m.46), Diawara; Duk, Óscar Plano (Dani Rodríguez, m.78), Juan Cruz (Luis Asué, m.82) y Álex Millán (Diego García, m.68). Real Zaragoza 1: Andrada; Juan Sebastián (Ale Gomes, m.78), El Yamiq, Radovanovic, Larios; Saidu, Keidi Bare (Mawuli, m.68); Cuenca (Cumic, m.68), Rober González, Moyano (Tasende, m.68) y Dani Gómez (Kenan Kodro, m.85). Goles: 1-0, m.19: Óscar Plano. 1-1, m.35: Sebas Moyano. Árbitro: Andrés Fuentes (Comité valenciano) Mostró tarjeta amarilla a Guirao e Ignasi Miquel por el Leganés. Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésimo tercera jornada de LaLiga Hypermotion disputado en el estadio Ontime Butarque de Leganés (Madrid) ante 8.637 espectadores.
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