El Periódico Extremadura
En medio de una marabunta de papeles en el despacho del articulista miro por la ventana entre secuencias, floridas con resplandor cacereño y con la savia de don Valeriano (Gutiérrez Macías, claro es) y su entregaa la ciudad y provincia. El paisaje de Cáceres eterno, con un haz, inmenso y genuino, de luz, de estampas, de secuencias, con la trayectoria, la palabra y el trabajo de una personalidad, don Valeriano, como era conocido en la pequeña capital de provincia. Una persona de excelente calidad humana, uno de los últimos humanistas, plenamente generoso, cuajado por la moral, la ética y la bonhomía, la cordialidad y la capacidad de servicio, el cacereñismo como santo y seña, desde donde oteabalos segmentos de su vida...
Go to News Site