Collector
La meditación del Sábado Santo: "No aceptamos el sufrimiento y, sin embargo, el padecer es algo que nos acompaña de forma cotidiana" | Collector
La meditación del Sábado Santo:
COPE

La meditación del Sábado Santo: "No aceptamos el sufrimiento y, sin embargo, el padecer es algo que nos acompaña de forma cotidiana"

El obispo de Albacete, Ángel Román, ha compartido en TRECE su meditación del Sábado Santo, un día que ha descrito como “complicado”, marcado por “el vacío, la noche oscura, la ausencia del ser querido, una tristeza inmensa”. En su reflexión, el prelado ha desgranado la naturaleza del sufrimiento y la respuesta que ofrece la sociedad actual frente a él, contraponiéndola con la esperanza cristiana que brota de la Resurrección. La reflexión parte de la cruda realidad del Sábado Santo, un día en el que, a diferencia del Viernes Santo, “no hay nada”. Román lo ha calificado como “un silencio ensordecedor que engulle cualquier tipo de esperanza” y “un cóctel de ingredientes de hiel que se atraganta y se digiere mal”. Este sufrimiento espiritual, ha señalado, nos impide vivir con alegría y convierte el camino de la vida en un paso “pesado, inapetente y lento”. El obispo de Albacete ha dirigido una mirada crítica a la sociedad contemporánea, afirmando que “no aceptamos el sufrimiento y, sin embargo, el padecer es algo que nos acompaña de forma cotidiana”. Ha denunciado cómo se intenta ocultar esta realidad a través de sucedáneos: “Hay cementerios preciosos que parecen parques y lugares para el recreo, pero, aunque lo parecen, no dejan de ser lo que son”. En este sentido, ha advertido sobre los “calmantes y morfinas del cuerpo y del alma que nos hacen andar anestesiados para no sentir el dolor”. La crítica se ha vuelto más incisiva al abordar las soluciones finales que se proponen: “Y ahora, con la doctrina del ‘para que no sufra’, nos ofrecen la muerte”. Para el obispo, esta respuesta “nos delata como una cultura de la impotencia y del desaliento”, ya que, aunque “el muerto no sufre”, la vocación del ser humano es “vivir y de hacerlo para siempre”. Frente a esta huida, Ángel Román ha recordado la postura de Jesús, quien “no busca el dolor, pero no lo rehúye cuando viene”. Aunque pide que pase el cáliz, lo acepta para la salvación, rechazando el “vinagre con hiel” para estar “plenamente consciente en ese momento crucial”. El prelado ha afirmado que “sufrir por sufrir no es bueno y Dios no lo quiere, pero huir a cualquier precio del dolor tampoco es bueno, porque nos deshumaniza y nos mata”. La propuesta cristiana, según Román, no es un calmante, sino “un revulsivo, la esperanza en Jesucristo”. Ha explicado que esta esperanza “no nos quita el dolor, pero lo pone en su sitio, nos fortalece, nos pacifica y no permite que los sufrimientos nos venzan”. En lugar de buscar la sobredosis que mata, ha propuesto construir un mundo nuevo evitando provocar sufrimiento a los demás, desterrando “la soberbia, la venganza y los rencores, huyendo del egoísmo y la avaricia”. Para el obispo de Albacete, la clave reside en una decisión personal y de fe. “La única manera de combatir el agujero negro del Sábado Santo es tener el alma en domingo”, ha sentenciado. Esto implica, según su meditación, un “gran esfuerzo por no dejarnos arrollar por la muerte” y decir un “sí” confiado a Dios, aunque sea solo desde la razón y sin sentir nada. Ese “sí” permite que la piedra del Sepulcro no bloquee el corazón. Finalmente, Ángel Román ha puesto la mirada en la Virgen María como “clave para aprender a vivir el Sábado Santo”. Ha recordado cómo ella, tras depositar a Jesús en el sepulcro, “no se deja enterrar por el dolor de su desgarro, no se encierra en su dolor, sigue confiando”. María, ha añadido, “no ve nada, pero sabe que triunfa la vida”. El prelado ha concluido su reflexión con una invitación a imitarla: “Aprendamos de María a confiar, a no encerrarnos en nosotros mismos y a no dejarnos arrastrar por el dolor de la muerte”. Se trata, en definitiva, de no ser “muertos en vida” y de pisar tierra sin dejar “nunca de mirar al cielo como lo hace María”, manteniendo así siempre viva la esperanza.

Go to News Site