Cope Zaragoza
No es una situación habitual, pero cada año se repite. Los lectores de prensa escrita se encuentran con los quioscos vacíos durante tres jornadas muy concretas del calendario. Una de ellas es el Sábado Santo, un día que, a diferencia de otros festivos nacionales como el 1 de noviembre o el 6 de diciembre, amanece sin periódicos. Los otros dos días son el 25 de diciembre y el 1 de enero. El origen de esta excepcionalidad se encuentra en la legislación periodística del siglo pasado. En concreto, la clave está en la Reglamentación de Trabajo en Prensa, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 15 de abril de 1971. Dicha normativa establecía el derecho de los trabajadores de la prensa a librar en tres fechas muy señaladas. Con la llegada de la democracia, una nueva orden ministerial publicada en el BOE en 1976 modificó la normativa anterior para adaptarla a la nueva realidad social y laboral. Fue en ese momento cuando se sustituyó el Viernes Santo por el Sábado Santo como uno de los días sin prensa, estableciendo la norma que ha llegado hasta hoy. La orden fue muy clara al respecto: “No saldrá prensa diaria ni en las mañanas ni en las tardes de los días 25 de diciembre, 1 de enero y Sábado Santo”. Esta disposición es la que explica por qué, a pesar de no ser un día festivo en el calendario laboral general, los periódicos no llegan a los puntos de venta durante el Sábado Santo. La propia legislación contempla ciertas excepciones. Por ejemplo, en regiones como Cataluña, donde por “costumbre inveterada” se celebra el Lunes de Pascua, la norma se adapta. Allí, la prensa no se publica el Viernes Santo para poder salir el lunes siguiente, demostrando una flexibilidad contemplada en el propio Boletín Oficial del Estado. Para encontrar un periódico en los quioscos un 1 de enero, hay que viajar en el tiempo hasta 1971. Ese año, el diario 'ABC' abría su edición con la noticia del Año Xacobeo. Sin embargo, la situación cambió pronto, ya que el 31 de diciembre de ese mismo año, el periódico publicaba una nota aclaratoria para sus lectores. En sus páginas se podía leer: “Feliz Año 1972. De conformidad con la vigente Reglamentación de Trabajo en Prensa, mañana, 1 de enero, día de Año Nuevo, no se publicarán los diarios matutinos y vespertinos del país”. Este anuncio marcaba el fin de una era y el comienzo de la tradición que se mantiene en la actualidad. A pesar de la ausencia de la prensa en papel, la información no se detiene. A diferencia de los medios impresos, la radio sigue sonando todos los días del año sin excepción. Además, con los avances tecnológicos, la actualidad sigue llegando a los hogares a través de los portales digitales. Estos medios online han ganado un auge considerable en los últimos años, consolidándose como la principal fuente de información para muchos ciudadanos. Un ejemplo de este crecimiento es COPE.es, que se ha posicionado como líder de la radio en internet y uno de los medios digitales más importantes de España.
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