La Opinión de Murcia
Son ya 400 años de una tradición, la de ‘Viernes Santo’, de una increíble raigambre en Cieza. La costumbre de los años provoca una apoteosis de espectadores deseosos de ver los marciales pasos que procesionan, tanto por la mañana como por la noche. Por ello, las calles de la localidad fueron un continuo trasiego de personas, engalanadas, dispuestas a observar de primera mano los pasos religiosos y disfrutar con la familia y los amigos. Día grande también para la hostelería.
Go to News Site