El Plural
La misión Artemis II continúa desarrollándose con una precisión que ha permitido a los controladores de vuelo prescindir de la primera maniobra de corrección de trayectoria prevista en el plan inicial. La nave, que ya ha superado la mitad de su trayecto hacia la Luna, mantiene un rumbo considerado óptimo por los equipos del centro de control ubicado en el Johnson Space Center de Houston, lo que ha llevado a descartar este primer ajuste programado sin comprometer el desarrollo de la misión. Según ha informado la NASA a través del blog oficial de Artemis II, esta maniobra era la primera de tres correcciones diseñadas para afinar la velocidad y la trayectoria de la nave. No obstante, los ingenieros han determinado que no era necesaria en este punto del viaje, dejando abiertas las siguientes ventanas de corrección en caso de que fueran precisas más adelante. Tras esta decisión, la actividad a bordo de la cápsula Orión se ha centrado en la preparación del inminente periodo de observación lunar, previsto para el próximo lunes 6 de abril. La jornada ha estado marcada por tareas técnicas y científicas, así como por ejercicios destinados a garantizar la seguridad y el bienestar de la tripulación en condiciones de microgravedad. A primera hora del día, la nave se encontraba a aproximadamente 99.900 millas de la Tierra y a unas 161.750 millas de la Luna, avanzando en una trayectoria estable tras la maniobra de inyección translunar ejecutada el pasado 2 de abril. Este hito ha situado a los cuatro astronautas a bordo - Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen - como los primeros seres humanos en abandonar la órbita terrestre desde el programa Apolo en 1972. Ensayos en microgravedad y preparación científica Durante el día, la tripulación ha trabajado en la reorganización del interior de la cápsula para adaptarla a las observaciones lunares. Esta tarea ha implicado asegurar equipos, configurar cámaras y ensayar desplazamientos en microgravedad dentro de un espacio reducido que la NASA compara con el volumen de dos monovolúmenes. Los astronautas también han preparado el equipamiento fotográfico que se empleará durante el sobrevuelo lunar, incluyendo cámaras de mano equipadas con lentes de largo alcance (80-400 milímetros) y gran angular (14-24 milímetros). Estas herramientas serán clave para documentar tanto la superficie lunar como el entorno espacial durante uno de los momentos más esperados de la misión. En paralelo, se han llevado a cabo ejercicios de carácter médico orientados a evaluar la respuesta ante emergencias en condiciones extremas. Entre ellos, destaca una demostración de reanimación cardiopulmonar (RCP) y protocolos de actuación ante casos de atragantamiento, con el objetivo de validar procedimientos críticos en ausencia de gravedad. Además, Christina Koch ha liderado la prueba del sistema de comunicaciones de emergencia de la Orión, conectado a la Deep Space Network. Este sistema, basado en tecnología óptica, ha logrado establecer enlace con estaciones terrestres en Estados Unidos, transmitiendo vídeo en alta definición y datos de la misión que han sido recibidos en tiempo real en el centro...
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