Vanguardia
WASHINGTON- El derribo de dos aviones militares estadounidenses por parte de Irán supone un ataque sumamente inusual para Washington, algo que no ocurría desde hacía más de 20 años, y muestra la capacidad sostenida de la República Islámica para contraatacar a pesar de que el presidente Donald Trump afirmase que había sido “completamente diezmada”.
Go to News Site