Diario Libre
A partir de la segunda década de vida, las edades que terminan en el número 9 pueden marcar crisis vitales en quienes cumplen años, aumentando el riesgo de infidelidad en la pareja, según explica Silvia Rúbies , directora de comunicación en España de la plataforma de citas Gleeden , con millones de usuarios en Europa y América. “Las edades que terminan en 9 (29, 39, 49, 59 años...) representan puntos de inflexión emocional y sexual en la vida adulta ”, afirma Rúbies, en referencia a este fenómeno que el equipo de Gleeden denomina informalmente “la Regla del 9 ”. Señala que “esos momentos en los que las personas se preparan mentalmente para el cambio de década suelen ir acompañados de crisis de identidad , búsqueda de validación y replanteamientos vitales , que en muchos casos derivan en una redefinición del deseo y la fidelidad dentro de la pareja”. Sobre todo, “a partir de los 39 años , las crisis existenciales hacen que las personas cuestionen todo lo que tienen, y la relación de pareja es el primer foco de ese cuestionamiento”, según esta portavoz. Las edades de la infidelidad Según Gleeden , en España la edad media de las usuarias de esta aplicación de citas que incurren en una infidelidad ronda los 39 años , mientras que la de los usuarios se sitúa en torno a los 37 años, cifras similares a las de Francia (alrededor de los 40 años en las mujeres y 38 años en los hombres) e Italia (alrededor de los 41 años tanto en mujeres como en hombres). RELACIONADAS Entre amor y realidad ¿Vale la pena perdonar una infidelidad? Explican que la situación es diferente en países latinoamericanos como Colombia , Brasil y México , donde la edad media a la que las usuarias y los usuarios de Gleeden son infieles oscila entre los 31 y 33 años. Estos datos refuerzan la idea de que, en Europa, la infidelidad no es un fenómeno juvenil como en América Latina, sino una respuesta emocional y relacional vinculada al paso del tiempo, la rutina y la búsqueda de felicidad y renovación personal, según Rúbies. “A los 29 años , muchas personas enfrentan sus primeras tentaciones : comienzan a evaluar si su vida va en la dirección que desean”, afirma por su parte Eva Moreno , sexóloga y terapeuta de pareja de Gleeden . “A los 39 años , la atención suele centrarse en la familia y los hijos, y la pareja se relega a un segundo plano. Este desequilibrio puede generar sentimientos de desconexión, monotonía o falta de deseo, impulsando a algunos a buscar fuera de su pareja lo que sienten perdido dentro del hogar”, añade Moreno. “En torno a los 49 años , las personas observan que algunas de sus amistades que se han separado viven ‘una segunda juventud ’, lo cual puede despertar —en quienes siguen casados o en pareja— un deseo de recuperar la pasión y la curiosidad sexual”, de acuerdo con Moreno. RELACIONADAS Vida y familia El dilema de descubrir una infidelidad familiar A esas edades, “sobre todo en las mujeres, la independencia económica y el autoconocimiento facilitan una revolución del deseo , en busca de emoción y autonomía emocional”, añade esta sexóloga. Explica que “en las décadas posteriores, a partir de los 50 y los 60 años, la tendencia cambia: el deseo sexual no desaparece, sino que se transforma. Muchas personas buscan fuera del matrimonio una vía de vitalidad, placer y validación, sin que necesariamente quieran romper con la relación estable de toda la vida”, señala Moreno. En el caso de España, y según un estudio de la consultora Dive para Gleeden , las mujeres de 51 a 60 años son más activas sexualmente que las treintañeras, un fenómeno que atribuyen a que “la experiencia, el autoconocimiento y el empoderamiento sexual femeninos conducen a una mayor conexión con el placer, frente a etapas previas donde el trabajo y la maternidad suelen desplazar el deseo a un segundo plano”. Mujeres y hombres infieles en América y Europa Consultada por EFE acerca de si “la regla del 9 ” se aplica por igual a mujeres y hombres, Moreno señala que “coincidiendo con el final de un ciclo vital, las razones que pueden conducir a la infidelidad se producen más en el contexto de la relación de pareja que en función del género de las personas”. Las razones de una infidelidad suelen ser la insatisfacción emocional y sexual, y, sobre todo, la falta de una comunicación adecuada , empática y asertiva, según esta terapeuta. Moreno enfatiza que, si en una pareja “ no se comunican las respectivas necesidades , se entra en la rutina y queda insatisfecha la necesidad de validar y alimentar la autoestima, lo que puede llevar tanto a hombres como a mujeres a ser infieles”. RELACIONADAS Farándula "No fue por infidelidad"; se revela la verdadera razón de la ruptura de Lamine Yamal y Nicki Nicole Añade que “si bien algunas personas pueden utilizar la infidelidad como detonante de una ruptura, cuando la relación extramatrimonial se asocia a un cambio de ciclo vital, la persona infiel no tiene la intención de romper la pareja, sino de buscar un incentivo que le ayude a estar mejor en dicha relación”. “Curiosamente, en España, Italia y Francia las infidelidades comienzan a edades más tardías (a partir de los 30 años y hasta los 60 o 70 años), mientras que en Colombia, Brasil y México las personas empiezan a ser infieles a edades más tempranas, y, a medida que envejecen, dejan de serlo con la misma frecuencia”, explica Moreno. Consultada acerca de la vigencia de “la regla del 9 ” en Estados Unidos , Moreno señala que este fenómeno también ocurre en ese país, donde, de hecho, comenzó a hablarse del impacto de los cambios de ciclo en la vida de las personas en la década de 1960, cuando un especialista acuñó el término “ crisis de madurez ”, refiriéndose al tránsito de los 39 a los 40 años en los hombres. “Aquella ‘ crisis de madurez ’, que ahora denominamos ‘la regla del 9 ’, la experimentan tanto hombres como mujeres al producirse un cambio de década en su edad”, puntualiza. Cambios de ciclo y reinicio vital En todo caso, los cambios de ciclo —cuando se cierra una década de vida y comienza otra— llevan a las personas a buscar significado en su vida, evaluarla y hacer un balance entre lo que han querido ser y tener y lo que realmente son y tienen, lo que a menudo conduce a un reinicio vital , independientemente de que vivan a un lado u otro del Atlántico, según esta especialista. Moreno considera que “este fenómeno se relaciona con nuestras creencias acerca de la edad , ancladas en una visión edadista de nosotros mismos, que nos lleva a pensar que, al cumplir cierta cantidad de años, ya deberíamos haber alcanzado determinados objetivos ”. Las infidelidades asociadas a los cambios de ciclo vital o “ regla del 9 ” también se relacionan con la influencia cultural de una sociedad que asocia la juventud al éxito y al dinamismo, vinculando los cambios de década con la pérdida de atractivo , según esta experta. Leer más Cuando el juego se convierte en la peor apuesta de tu vida amorosa
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