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Irán insiste en presentarse como un país amigo del cristianismo: una estrategia para ganar el relato frente a Israel | Collector
Irán insiste en presentarse como un país amigo del cristianismo: una estrategia para ganar el relato frente a Israel
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Irán insiste en presentarse como un país amigo del cristianismo: una estrategia para ganar el relato frente a Israel

Desde siempre, la propaganda ha sido una parte fundamental de las guerras. Los carteles, los lemas, los cánticos y los discursos eran herramientas fundamentales para que las tropas se motivaran, para que la población apoyara enfervorecida el fragor bélico y también para vender como justa la causa por la que se lucha, de cara al exterior. Todo eso lleva siendo así desde la Edad Media, pero quizá vive su momento de máximo apogeo ahora con las redes sociales y sus particulares narrativas. Lo vemos continuamente, memes en cuentas oficiales, tratando de adaptar la narrativa de la juventud que habita más activamente en las redes sociales, a la guerra. Así, hemos visto imágenes de explosiones acompañadas de música techno, mezcladas con imágenes populares  de las redes y montajes burdos con inteligencia artificial. Esta guerra que ya dura más de un mes en Oriente Próximo, no es ni mucho menos una excepción, pero además añade una variante religiosa intrínseca a la región. Las fechas en las que nos encontramos, además, en las que las tres grandes religiones monoteístas tienen sus grandes fiestas, son todavía más propicias para este tipo de expresiones. Durante la Pascua judía, celebrada a la vez que la Semana Santa católica, vemos cómo los iraníes llenan sus cuentas oficiales de mensajes cristianos, hasta el punto de subir fotos de un dron Shahed, mártir en español, con un mensaje escrito que revela al arma como el elemento vengador del dolor que sufrió Jesucristo en su pasión y su madre la Virgen María, tras haber sido condenado por el sanedrín, ese tribunal judío. La teocracia, que tiene como religión oficial el Islam en su rama chiita juega con los lazos comunes de su confesión con la cristiana, lazos que no se comparten con la religión judía, como la veneración de Jesucristo y de la Virgen María. Si bien no son las figuras centrales de su religión, como en el cristianismo, son probablemente, después de Mahoma dos de los más reconocidos y venerados. La Virgen, sin duda, es la mujer que más devoción despierta y que mejor lugar tiene en el Corán. Aprovechándose de que son dos figuras repudiadas por el judaísmo como blasfemias De esa forma, en un claro intento por vender una imagen más amable de su régimen dictatorial hacia Occidente, el régimen de los ayatolás ha insistido mucho en ese mensaje, no solo de aceptación, sino de adoración fraternal hacia los Cristianos y sus símbolos. Desde una respetuosa felicitación por las fiestas cristianas, hasta el macabro mensaje del dron suicida o la dedicación de una estación de metro a la Virgen. Si bien la teocracia iraní tiene como religión oficial el islam, en su rama chií, las leyes permiten la práctica de otras religiones. Por ello encontramos iglesias católicas, de rito armenio, también encontramos catedrales, Teherán tiene su archidiócesis y su arzobispo, el francés Dominique Mathieu. Sobre el papel, parece que el régimen respeta otras religiones, sin embargo, en la práctica, la situación es mucho más compleja. Los cristianos, como otras minorías del país, sufren la discriminación de un régimen fanático, autoritario y liberticida. La represión ha ido en aumento, además, como consecuencia del debilitamiento de la imagen de los ayatolás a nivel interno. Los cristianos sufren encarcelamientos por vender Biblias o incluso por relacionarse con cristianos convertidos desde el Islam. Una situación que denota la persecución que sufren, de hecho, la lectura de la Biblia en farsi, el idioma oficial de Irán, está terminantemente prohibida. Un intento claro de preservar la idea nacionalista de Irán como país e incluso como civilización histórica persa, intrínsecamente unido al Islam chií. La estrategia es clarísima y constituye una utilización del sentimiento religioso para justificar su guerra, muy parecido a las últimas declaraciones de Trump y su gobierno, rezando por la guerra y dándole una pátina de guerra santa a esta ofensiva brutal de la alianza estadounidense-israelí contra el régimen de los ayatolás. La circunstancia ha sido, evidentemente, denunciada por el Papa León XIV que ha proclamado que, el papel de Cristo como Rey de la Paz, es incompatible con su utilización o su invocación para justificar guerras o cualquier otra forma de agresión y de violencia.

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