Faro de Vigo
Ourense celebra con una tradición propia el Domingo de Pascua, día de la Resurrección de Cristo, la última y principal fecha señalada de la Semana Santa. La ceremonia del desplante, cuya referencia histórica se remonta al siglo XVIII, evoca un antiguo conflicto entre las autoridades eclesiásticas y el poder municipal en la ciudad, cuando el gobierno local se negó a dar fondos a la Iglesia para la reparación de la escalinata de acceso al templo de Santa María Nai. Aquella fricción se pone en escena tras la misa del Domingo Santo y de la procesión de regreso de la imagen de Santa María Nai desde la Catedral —donde se oficia la eucaristía de Pascua—, hasta el templo que lleva el nombre de la Virgen. Varios miembros de la corporación —sin la presencia del alcalde, Gonzalo Jácome—, y la comitiva religiosa, liderada por el obispo Leonardo Lemos, recrearon un año más aquel desencuentro entre poderes de hace tres siglos.
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