El Plural
El grupo Ladilla Rusa ha dado un paso al frente en un momento de creciente tensión política al advertir sobre el avance de la ultraderecha y la necesidad de que el mundo cultural tome posición. Tania Lozano y Víctor F. Clares, conocidos por sus letras irreverentes y su estilo desenfadado, han dejado claro que, más allá de la comedia, su proyecto también ha sido una herramienta de denuncia. En una conversación reciente, ambos artistas han coincidido en señalar que el contexto actual exige compromiso. "Tú como artista tienes un altavoz y lo puedes aprovechar. Yo creo que ahora no es el momento de callarse, sino de posicionarse", ha afirmado Lozano, subrayando la responsabilidad social que acompaña a la visibilidad pública. En la misma línea, Clares ha insistido en que el auge de la ultraderecha no se puede ignorar. "No hay que ignorar, hay que combatirlo", ha señalado, haciendo un llamamiento directo tanto a sus seguidores como a otros profesionales del sector cultural. El dúo ha sido especialmente crítico con la equidistancia, una postura que consideran peligrosa en el actual escenario político. "En un momento en que los fascistas y la extrema derecha están en todas partes, nos tenemos que posicionar y leerle la cartilla a toda la gente equidistante y un poco ambigua a la que le da miedo declararse antifascista", ha recalcado. Para Ladilla Rusa, la lucha contra el fascismo no ha sido solo una cuestión ideológica, sino también una defensa activa de la convivencia. Clares ha explicado que posicionarse ha sido, en última instancia, una forma de proteger valores básicos como el respeto y la diversidad. "Es una cuestión de respetar a todo el mundo y de frenar discursos que nos llevan a una sociedad peor", ha añadido. Humor, crítica y "mala leche" Aunque el grupo ha alcanzado la popularidad gracias a canciones cargadas de humor y referencias costumbristas, su propuesta artística siempre ha tenido un trasfondo crítico. Sus letras han combinado lo gamberro con lo reivindicativo, dando lugar a un estilo propio que conecta con una amplia audiencia. Un ejemplo claro ha sido el tema ¡Qué ladilla!, donde han denunciado el blanqueamiento del fascismo y han criticado actitudes machistas y racistas. Este equilibrio entre diversión y denuncia ha sido una de las claves de su éxito, permitiéndoles abordar temas complejos sin perder su esencia desenfadada. A lo largo de su trayectoria, el grupo ha demostrado que la música festiva también puede ser un vehículo de reflexión. "Ladilla Rusa ha sido risas, pero también ha sido protesta", ha resumido Clares, reivindicando la capacidad del arte para generar conciencia. Una década desde el extrarradio El año 2026 marca un momento especial para el dúo, que ha cumplido casi diez años sobre los escenarios. Lozano y Clares, que se conocen desde la infancia, han construido su identidad artística a partir de sus raíces en Montcada i Reixac, en la periferia de Barcelona. Ese origen ha sido fundamental en su manera de entender la música y la vida. "Ladilla Rusa no...
Go to News Site