Diario de Noticias
Las juergas se sabe cómo y dónde empiezan pero no en qué lugar pueden acabar y en qué condiciones, más allá de la resaca añadida que dejen. Tanto es así que uno puede encontrarse de repente en un sitio desconocido o alejado del que no saber cómo poder regresar a casa cuando hacerlo caminando no es una opción válida o cuando Google Maps no te ofrece un camino sencillo. Es lo que le pasó a una mujer en Valls (Tarragona) y acabó dejando a esa localidad sin patrullas de Policía para así solucionar de una manera un tanto peculiar su problema logístico. Desde luego que imaginación tuvo, aunque la lio parda.
Go to News Site