Faro de Vigo
No sabemos si se trata de una nueva estrategia de camfluje y defensa, sobre todo ahora que soplan vientos de guerra impulsados por un narcisista egocéntrico al otro lado del Atlántico. Pero parece que más bien se trata de una forma un tanto peculiar de aparcar el coche y de dejarlo en cualquier lado. Como esperen un poco más tendrán que acceder previo paso de una desbrozadora.
Go to News Site