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Pete Hegseth, un “cruzado” en misión de Dios y de Donald Trump | Collector
Pete Hegseth, un “cruzado” en misión de Dios y de Donald Trump
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Pete Hegseth, un “cruzado” en misión de Dios y de Donald Trump

En 2020 , en su libro American Crusade: Our Fight to Stay Free (Cruzada americana: nuestra lucha por seguir siendo libres), Pete Hegseth se describía a sí mismo como un “cruzado” de los tiempos modernos enzarzado en una batalla existencial para salvar el alma de Estados Unidos. Y, según escribía, Donald Trump era el más cualificado para liderar este conflicto contra los enemigos internos (la “izquierda radical”) y externos (el islam). Uno de los capítulos se titulaba Make the Crusade Great Again (Devolvamos toda su grandeza a la cruzada), derivado del eslogan del movimiento Maga, Make America Great Again . Hoy al frente del “departamento de guerra”, este expresentador de Fox News, inspirado por la ideología del “gran reemplazo” de la extrema derecha , dirige las fuerzas armadas comprometidas en una guerra en Oriente Medio contra Irán. Desde que se desencadenó, hace más de un mes, este evangélico extremista nunca deja de poner la religión en primer plano , lo que suscita inquietudes y reproches, aunque se cuida mucho de no nombrar públicamente al islam como enemigo, para evitar ofender a los países musulmanes aliados de Washington. Pocos días después del inicio de los ataques estadounidenses e israelíes, Pete Hegseth declaró en CBS News: “Nuestras capacidades son superiores. Nuestra voluntad es más fuerte. Nuestras tropas son mejores. La providencia de nuestro Dios todopoderoso vela por estas tropas, y estamos decididos a llevar a cabo esta misión.” Estados Unidos lucha contra “fanáticos religiosos que buscan dotarse del arma nuclear con vistas a algún Armagedón religioso”, afirmó, considerando que los militares “necesitan un vínculo con su Dios todopoderoso en estos momentos”. Desde el verano de 2025, Pete Hegseth ha instituido en el Pentágono sesiones de oración mensuales que han sido presididas en su totalidad por pastores evangélicos. “Es lo que se conoce como salmos de imprecación”, explica André Gagné, profesor de la Universidad Concordia (Montreal, Canadá). “Son oraciones extraídas de la Biblia, a menudo del Antiguo Testamento, en las que se invoca el juicio de Dios contra sus enemigos”. “Esto forma claramente parte de una perspectiva de hegemonía cristiana, no solo a escala de Estados Unidos, sino potencialmente a escala mundial”, prosigue el autor de Ces évangéliques derrière Trump (Esos evangélicos detrás de Trump, edit. Labor & Fides, 2020). “Nos encontramos ante un movimiento que busca instaurar una forma de ‘reino de Dios’ en la Tierra”. Para la última oración, Pete Hegseth invitó a Douglas Wilson, fundador de la red a la que pertenece. “Douglas Wilson es un neocalvinista que fundó la Comunión de Iglesias Evangélicas Reformadas [ Communion of Reformed Evangelical Churches , CREC – ndr]”, explica Denis Lacorne, director emérito de investigación del Ceri-Sciences Po. “Este pastor oficia en Moscow, Idaho, donde creó la iglesia Christ Church y el New St. Andrews College. Es un dominionista y representa a la extrema derecha religiosa, mucho más allá del evangelismo clásico”. El dominionismo se basa en la idea de que la democracia es una herejía que debe ser sustituida por un orden teocrático . Su estrategia consiste en apoderarse de las “siete montañas” (dominios) de la sociedad: la familia, la religión, la educación, los medios de comunicación, el entretenimiento, los negocios y el gobierno. “Hace sesenta años que la derecha religiosa trabaja sin descanso para establecer una forma de hegemonía cristiana. Vemos el resultado con Pete Hegseth”, señala André Gagné. Wilson se define como un nacionalista cristiano, partidario de retirar el derecho al voto a las mujeres —la abolición, por tanto, de la 19ª enmienda de la Constitución de los Estados Unidos— y de la criminalización de la homosexualidad . También cree que los Estados Unidos deberían convertirse en una teocracia. La distopía de la obra de Margaret Atwood, El cuento de la criada , no está muy lejos de su ideal. En 2022, Hegseth se mudó a Tennessee para poder matricular a sus hijos en una de las escuelas de la CREC. “Pete Hegseth es un cruzado viviente” , destaca Denis Lacorne, autor de De la race en Amérique (Sobre la raza en América, edit. Gallimard, 2025), al referirse a sus tatuajes . En el pecho, Hegseth luce la cruz de Jerusalén , símbolo del reino latino de Jerusalén fundado tras la primera cruzada en 1099; en el brazo, un Deus vult (Dios lo quiere, en francés antiguo), que él describió como el “grito de guerra” de las cruzadas. En diciembre de 2024 , tras el anuncio de su nombramiento como secretario de Defensa en la administración Trump, el New York Times señaló que Pete Hegseth veía las cruzadas medievales “como un modelo para nuestra época”. “Habiendo adoptado en los últimos años una concepción combativa del cristianismo, escribió que quienes disfrutan de los beneficios de la civilización occidental deberían dar las gracias a un cruzado” , se leía en el diario. Su proselitismo confiere inevitablemente un relieve especial a la guerra desencadenada en Irán, un país musulmán. Durante la oración junto a Douglas Wilson, el 25 de marzo, rezó para que las tropas estadounidenses llevaran a cabo “una acción de una violencia aplastante contra aquellos que no merecen piedad”. “Pedimos esto con una confianza inquebrantable, en el nombre poderoso y glorioso de Jesucristo”, añadió. Una reforma del cuerpo de capellanes también ha sembrado la confusión . “En el Pentágono, la tradición exige que los capellanes respeten el pluralismo religioso”, señala Denis Lacorne. “Hegseth, por su parte, impone una visión estrictamente cristocéntrica y belicista, lo que viola el principio de neutralidad del Estado y el respeto a la diversidad religiosa dentro de las fuerzas armadas”. André Gagné quiere destacar que “el proceso lleva ya décadas en marcha” . “Simplemente, antes se desarrollaba entre bastidores”, dice. “Hoy, con Trump, se manifiesta públicamente. Además, existe una relación transaccional entre Trump y la derecha evangélica: él necesita su apoyo, y ella se apoya en él para impulsar su agenda”. En su homilía del Domingo de Ramos, el 29 de marzo, otro ciudadano estadounidense, el papa León XIV, recordó que Jesús era “el rey de la paz”. “Como rey de la paz, Jesús quiere reconciliar al mundo en el abrazo del Padre y derribar los muros que nos separan de Dios y de nuestro prójimo”, dijo. Muy lejos del tono marcial del nacionalista cristiano Pete Hegseth. Traducción de Miguel López

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