La Opinión de Murcia
La guerra en Oriente Medio ha supuesto una sacudida en los mercados energéticos internacionales. La escalada bélica en una región tan sensible ha provocado una oleada de volatilidad e incertidumbre, y los grupos energéticos se movilizan para dar estabilidad y reivindican sus activos estratégicos como escudo frente a las tensiones. Con este escenario global, las grandes eléctricas españolas defienden la continuidad de las centrales nucleares como garantía de seguridad de suministro. Y lo hacen en un momento que está en estudio por parte del Gobierno la ampliación de la vida de la central nuclear de Almaraz y el retraso del calendario de cierres pactado.
Go to News Site