Faro de Vigo
Europa estudia cómo reforzar su Guardia de Fronteras y Costas, conocida como Frontex, en un momento de endurecimiento del control migratorio. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha propuesto triplicar el número de efectivos, pasando de 10.000 a 30.000 agentes, que se espera que se involucren más en las expulsiones y retornos, algo que forma parte del mandato de Frontex desde su origen pero en lo que hasta ahora ha mantenido un perfil bajo, limitándose a la zona inmediatamente pegada a la frontera. Además, la deportación de migrantes a terceros países está un paso más cerca de convertirse en legal en la UE, después de que el Parlamento Europeo fijara una posición favorable para facilitar los centros de migrantes fuera de las fronteras de la UE, como quiso hacer la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en Albania.
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