Cope Zaragoza
La red de Metrovalencia ha recogido durante el pasado año un total de 6.604 objetos perdidos por los usuarios en sus estaciones y trenes. Esta cifra supone una media de 18 objetos olvidados cada día, de los cuales solo un 26,25 % han sido recuperados por sus dueños, exactamente 1.734 artículos. Según los datos registrados, los objetos que más habitualmente se olvidan son, por orden numérico: documentos de identidad (667), carteras y monederos (541) y llaves (472). A estos les siguen de cerca las mochilas (380), las gafas (262), los teléfonos móviles (261) y los paraguas (78). La época del año también parece influir, ya que en diciembre y enero el personal encuentra más tarjetas bancarias por las compras de Navidad. En octubre, con la llegada del mal tiempo, son los paraguas, bufandas y guantes los que protagonizan los hallazgos, mientras que en mayo aparecen más gafas de sol olvidadas en los asientos. Más allá de lo común, llaman la atención artículos que cuesta creer que los viajeros olviden. Se han llegado a encontrar bicicletas, muletas, maletas, carros de bebé, disfraces, uniformes de todo tipo, ordenadores, tabletas e incluso un televisor y un orinal de bebé. La lista de objetos insólitos incluye también dosis de insulina y adrenalina, cascos de moto, informes médicos, cédulas bucales y hasta bastones de ciegos, lo que demuestra que cualquier pertenencia es susceptible de ser olvidada. Cuando se encuentra un objeto, este se guarda durante un mes en las estaciones con Espai del Client (Colón, Xàtiva y Alacant) o Punt del Client (Àngel Guimerà, Empalme y Mislata). Estos son los puntos de entrega y recogida en una primera fase, antes de su traslado a la sede central. Transcurrido ese primer mes, los artículos no reclamados se llevan a una dependencia de FGV para intentar localizar a sus dueños. Si pasa otro mes sin éxito, se entregan a la Oficina de Objetos Perdidos de València o se reciclan si su estado es malo, dando un trato especial a los objetos de valor. Los documentos oficiales como el DNI son entregados a la policía a la mayor brevedad. Por su parte, el dinero en metálico no recuperado se entrega a diferentes entidades benéficas para ayudar a sufragar sus gastos. Además, FGV colabora con la organización Corazones de África, a la que se le entregan ropa, libros o juguetes. Asimismo, la Asociación Provida también ha recibido carros de bebé que fueron olvidados y nunca reclamados por sus dueños.
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