Faro de Vigo
El desajuste entre la demanda y la oferta de vivienda, acompañado de un incesante incremento de los precios, hace del mercado inmobiliario un escenario inhóspito para muchos. No solo permite el avance de una discriminación basada en el poder adquisitivo, sino que sirve también para incentivar otros tipos de exclusión e incluso los discursos de odio contra colectivos vulnerables. Así lo sufren, entre otros, los migrantes.
Go to News Site