Cope Zaragoza
Este año han salido todas las procesiones programadas por la Federación. En 2023 fue la última vez que sucedió algo así. La ausencia de lluvia ha permitido que ocurra esto. La participación en los cortejos ha supuesto un récord, al menos desde que se tienen registros. Posiblemente han sido la de mayor número de hermanos en los cortejos. Alguien podrá añadir a este balance el frío inicial de los tres primeros días, pero esto es algo que sucede en muchas ocasiones durante los días de Semana Santa en Granada. Tres cofradías tuvieron otros tantos estrenos muy significativos. El Domingo de Ramos salieron por primera vez las siete figuras secundarias del misterio de la Sentencia, talladas por Israel Cornejo. La calidad artística de estas esculturas ya se pudo comprobar durante su presentación, pero quedaba por ver el resultado sobre el paso y durante la procesión. El objetivo era que no supusiera una dificultad para la contemplación del elemento central, el del Señor, y se consiguió. Los otros dos estrenos tuvieron lugar el Miércoles Santo. Fueron los nuevos pasos de Meditación (Estudiantes) y Paciencia. Ambos son obras en estado de ejecución y con el mismo diseñador: Ignacio Fernández-Aragón. Aunque queda por verlos terminados, el resultado fue muy satisfactorio, aunque tal vez sea necesario algún ajuste escenográfico en el caso del Señor de la Paciencia. El primero con la taracea cartuja como protagonista y el segundo inspirado en la Capilla Real. Hubo también otros estrenos significativos, igualmente de una categoría artística indudable, como el primera figura del misterio del Cautivo, obra de Dubé Herdugo, las caídas del palio del Mayor Dolor (Escolapios), de Martinez Hurtado, o el frontal de la bambalina de la Caridad (Lanzada) en el que el diseño de Álvaro Abril conjugaba bordado (Alejandro López), orfebrería (San Juan) y talla (Jorge Marín). Hay que unir a este capítulo el importante número de restauraciones que han acometido las hermandades y que se pudieron observar en las estaciones de penitencia. En este aspecto el incremento ha sido muy significativo. Aunque no hay datos oficiales, la Federación ya advirtió que puede estar por encima del 15 %. Las cofradías que presentaron los cortejos con mayor número de participantes fueron los de la Aurora, Rosario y Esperanza. Hay además otro dato muy significativo. Todas las cofradías aumentaron los hermanos que salen en sus procesiones. Son ya varios años de crecimiento y, aunque esta participación supone un aumento en todos los capítulos, es especialmente significativo el de mantillas, donde la Aurora, con más de 500, fue la que más mujeres vestidas de luto a la usanza española tuvo. Pero si esto es importante, también lo es que esta participación se está trasladando a otras actividades de las cofradías como los cultos y la formación. Entre quienes están protagonizando este aumento de participación en muchos capítulos, los jóvenes son unos de los principales protagonistas. El cumplimiento de los horarios e itinerarios se desarrolló con normalidad, salvo el Martes Santo, cuando al llegar las procesiones al Barrio de la Virgen, se llegaron a interrumpir en su tránsito, provocando una serie de parones. Es una cuestión que habrá que estudiar para que no vuelva a repetirse. Probablemente una de las soluciones sea cambiar el orden de paso por la Carrera Oficial. No obstante, será cuando se analice de forma detenida, cuando se puedan conocer las determinaciones más oportunas a adoptar en el futuro. En este sentido hay que destacar que muchas hermandades tuvieron un comportamiento modélico y, cuando se producía algún leve retraso, inmediatamente lo recuperaban. También se ha mejorado el ritmo con el que discurren las cofradías, pero todavía se puede avanzar bastante en este sentido. Hay dos aspectos especialmente sobresalientes. El trabajo de las cuadrillas de costaleros y el de las bandas, capillas y coros. Cada año, aunque parece difícil por los resultados que se logran, se superan. En el caso de los costaleros, los incidentes se convierten en anécdotas. Por fortuna, el desprendimiento ocasionado por un cable que rozó una cornisa en el Barrio de la Virgen cuando pasaba el Cristo de la Buena Muerte (Ferroviarios), quedó en unos leves arañazos en un contraguía y el palio de Santa María del Triunfo tuvo alguna dificultad ante la cercanía de las tribunas en la Carrera de la Virgen. Los servicios de seguridad y limpieza dependen de las administraciones públicas, fundamentalmente del Ayuntamiento y la Subdelegación del Gobierno. El público que acude a presenciar el paso de las procesiones es mucho y gran parte del centro está ocupado por los palcos. Los pasillos para facilitar el tránsito peatonal funcionan cada vez mejor y los aforos de algunas vías, aunque ocasionan que, por ejemplo, en la Carrera del Darro puedan estar muy pocas personas al paso de las estaciones de penitencia, son asuntos a los que obliga la seguridad. También merece destacarse el esfuerzo de los servicios de limpieza. La Semana Santa procesional ha cambiado en apenas siete años de una manera sustancial. Cortejos de grandes proporciones, nueva Carrera Oficial, recuperación del pulso vital de algunas hermandades que tenían dificultad en su dinamización social, espacios que son ocupados por el público muchas horas antes de que aparezcan las procesiones, nuevos pasos y enseres, cada vez de mayor calidad, retorno cada vez más ordenado de las cofradías a sus templos, un público que cada vez entiende de manera más adecuada la personalidad de cada corporación y que se comporta de acuerdo con este carácter... Razones hay para la satisfacción y el optimismo, pero que no deben desterrar la autocrítica. Todo ello se debe conjugar de forma correcta sin olvidar que estamos ante un acontecimiento que fundamentalmente tiene una dimensión religiosa y que conviene subrayar de forma constante.
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