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Las dudas empiezan a disiparse para Momo González y Martín Di Nenno. La pareja hispano-argentina se ha proclamado campeona del FIP Gold de Almaty (Kazajistán), firmando su primer título juntos en 2026 y dando un paso adelante tras un arranque de temporada irregular en Premier Padel. El proyecto no había comenzado con los resultados esperados. Eliminados en dieciseisavos en Riad y frenados en cuartos de final en Gijón y Miami, las sensaciones no terminaban de traducirse en resultados. Sin embargo, el trabajo empieza a dar sus frutos y Almaty puede marcar un punto de inflexión. El triunfo no solo supone un impulso anímico, sino también un importante botín de 150 puntos para el ranking FIP, clave en la pelea por escalar posiciones y ganar peso en los cuadros principales. La final reflejó a una pareja mucho más sólida y reconocible. González y Di Nenno superaron con autoridad a Javi Leal y Pablo Lijó (6-2 y 6-3), en un partido que dominaron desde los primeros compases. Ante una pareja atípica, ambos jugadores acostumbrados a desenvolverse en el lado izquierdo, supieron imponer su estructura y ritmo. La clave estuvo en la consistencia defensiva y en su capacidad para controlar los intercambios largos, una de las señas de identidad de esta dupla. Momo González no escondía su satisfacción tras levantar el título: «Ha sido nuestro mejor partido del año. Estoy muy contento con cómo jugamos, creo que ha sido el mejor partido del año. Contra Javi y Pablo fue un poco extraño porque normalmente juegan ambos a la izquierda, pero creo que hoy hemos jugado muy bien. Nuestra defensa fue increíble y para mí esa fue la clave del partido». El malagueño también puso en valor la importancia del triunfo en términos de confianza: «Para nosotros era muy importante ganar o, al menos, competir al máximo. Ganar da puntos y es positivo, pero también la confianza con la que jugamos todos los partidos es fundamental. Paso a paso crecemos como pareja y creo que se nota la mejora». En la misma línea se expresó Di Nenno, que destacó el valor emocional de la victoria: «Llegamos a este torneo completamente concentrados, considerándolo una gran oportunidad para nosotros. Y es una victoria que vamos a celebrar mucho. No solo por los puntos en el ranking, sino también porque ahora 'llueve un poco menos' sobre la pareja». El argentino incidió en la importancia de ganar para cualquier competidor: «Todo atleta juega para ganar. Conquistar cualquier torneo es fundamental. Te da confianza, te hace sentir que, al menos por unos días, fuiste el mejor». Con este título, González y Di Nenno regresan a casa con una sonrisa y, sobre todo, con la sensación de haber encontrado el camino. La próxima semana servirá para seguir ajustando piezas antes de afrontar nuevos retos en el calendario, con citas como Egipto y Bruselas en el horizonte. El mensaje es claro: la pareja empieza a funcionar… y puede ser una amenaza muy seria si mantiene esta línea de crecimiento.
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