COPE
El presidente de la Agrupación de Cofradías de Málaga, José Carlos Garín, ha hecho un balance general "satisfactorio" de la Semana Santa de 2026, pero ha alzado la voz contra lo que considera una campaña de desprestigio orquestada. Garín ha denunciado la proliferación de "una cantidad de mentiras y de falsedades con perfiles curiosísimos" en redes sociales, que a su juicio buscaban enturbiar la percepción de la celebración. Esta reacción surge en respuesta a las crecientes críticas sobre la supuesta dificultad para presenciar las procesiones en la ciudad. Garín ha sido tajante al calificar la oleada de comentarios negativos. El presidente ha mostrado su sorpresa por lo que describe como un "desembarco" de críticas concentrado entre el Viernes Santo por la noche y el Sábado Santo, que incluía la difusión de vídeos antiguos, con más de cuatro años, para ilustrar supuestos problemas actuales. Para el máximo responsable de la agrupación, todo ha parecido "algo verdaderamente ficticio". El presidente de la Agrupación de Cofradías de Málaga ha ido más allá y ha cuestionado la naturaleza de esta campaña, insinuando motivaciones ajenas al ámbito cofrade. "Me ha parecido más una contienda política que una contienda cofrade", ha afirmado con rotundidad, distanciando las críticas de un debate constructivo entre devotos. Garín ha lamentado la "utilización, la manipulación y un uso" de la Semana Santa con fines que, asegura, no son cofrades, por parte de personas que "ni siquiera conocen, quieren, y no les importa la Semana Santa de Málaga". Frente a estas acusaciones, ha defendido la accesibilidad de los desfiles. Ha argumentado que "cualquiera que esté en Málaga sabe que las procesiones se pueden ver" y ha aportado datos concretos. El recorrido oficial abarca apenas 1.200 metros, de los cuales un 40 por ciento está completamente abierto al público. Garín ha justificado las restricciones en el resto del trazado por "razones absolutamente de seguridad, que no dependen de la agrupación". Además, ha recordado que la estancia media de una cofradía en la calle es de unas siete horas y recorre unos 3,5 kilómetros, ofreciendo múltiples oportunidades para verla fuera del recorrido oficial. En cuanto al debate recurrente sobre el recorrido oficial, Garín ha reconocido que "llegar, llega", pero ha defendido el modelo actual como una respuesta a realidades ineludibles. Ha explicado que las decisiones se basan en variables "mucho más complejas que un simple me gusta o no me gusta", como el crecimiento constante de los cortejos procesionales. "Estamos constatando que cada vez hay más personas en procesiones, que cada vez nuestros cortejos procesionales son más largos, y que eso, como la ciudad no ha crecido y el centro histórico mucho menos, pues, hay que conciliar", ha sentenciado. El presidente de la agrupación también ha abordado la polémica de las sillas vacías en ciertos momentos, a pesar de que los abonos están agotados. Ante la sugerencia de implantar un sistema de reventa de asientos libres sobre la marcha, similar al de Córdoba, Garín ha sido claro: la logística lo hace inviable en Málaga. Ha señalado que la capital gestiona casi 24.000 sillas, de las cuales "el 99 por ciento prácticamente son de abonados, y además con un derecho de renovación", lo que complica enormemente cualquier intento de gestionar liberaciones de última hora por parte de los abonados. Garín ha insistido en que el problema no es la falta de ideas, sino su compleja aplicación a gran escala. "Los modelos de una ciudad a otra no son exportables", ha explicado, añadiendo que la logística para que un abonado comunique que su asiento quedará libre y la agrupación pueda gestionarlo "no es fácil de organizar, ni sencilla". Ha concluido que muchas ideas que se barajan no se llevan a la práctica "porque su implementación no es tan sencilla como idearla". Respecto a la permisividad con las sillas plegables en zonas prohibidas por el bando municipal, como las calles Especerías y Cisneros, Garín ha afirmado que es "una realidad que se ha ido imponiendo estos últimos años" y un tema que "escapa muchísimo a la agrupación". Aunque ha matizado que un pequeño taburete unipersonal no le parece "tan dramático", sí ve más problemáticas las sillas de playa. En cualquier caso, ha subrayado que la resolución de este asunto no compete a la Agrupación de Cofradías, sino al Ayuntamiento de Málaga y a la aplicación de su propia normativa. Más allá de las polémicas, el balance general de la Semana Santa ha sido muy positivo. Garín ha destacado que "todo lo que eran los previos creo que estaban preparados", los horarios "se han cumplido" y la meteorología "ha acompañado mucho". Asimismo, ha elogiado el comportamiento "modélico" de las cofradías, las bandas de música, los hombres de trono y los nazarenos, y ha subrayado la "notable" participación de público. También ha puesto en valor la rapidez en el desmontaje de la infraestructura, que ya es apenas visible en la ciudad. Uno de los puntos más celebrados de esta edición ha sido la desaparición de los "fumigadores" de líquido anticera. Garín ha confirmado que, desde la perspectiva de las cofradías, la solución ha sido "perfecta". "No hemos tenido el bidón fumigador delante, no ha habido un líquido que produjera resbalones, y no ha habido un líquido que impregnara y manchara las túnicas", ha detallado. El presidente ha agradecido el esfuerzo del consistorio, mencionando a la concejala Teresa Porras, y ha expresado su deseo de que "se haya dado con la tecla de la formulación" para satisfacer tanto a Limasam en su limpieza como a las hermandades en su procesionar. Con la vista puesta en la Semana Santa de 2027, el objetivo es seguir mejorando sobre la base actual, que considera "bastante bien". La agrupación ya trabaja en la revisión y autocrítica, con reuniones técnicas previstas para finales de abril y principios de mayo. Todo ello de cara a la junta de gobierno y la asamblea de mediados de mayo, donde se rendirán cuentas a las cofradías y se empezarán a trazar las líneas maestras del próximo año, manteniendo siempre la obligación de "organizar los desfiles profesionales" y compaginarlos "con los derechos de los ciudadanos".
Go to News Site