La Opinión de Málaga
La educación no atraviesa simplemente dificultades: atraviesa una pérdida de sentido. Ya no basta con preguntarse si se enseña bien o mal; la cuestión más inquietante es otra: ¿para qué se enseña hoy? Cuando una institución deja de responder con claridad a esa pregunta, todo lo demás empieza a tambalearse.
Go to News Site