COPE
Agentes turísticos y responsables de comercio y hostelería coinciden, la Semana Santa de este año ha sido excepcional. Al buen tiempo, en La Mariña se han unido la celebración de todos los actos litúrgicos y una tremenda afluencia de visitantes. Las reservas hoteleras han estado entre el 90 y el 100% durante estos días de asueto. De hecho la meteorología ha favorecido las reservas de última hora, según confirma Reme Salgueiro, gerente del Hotel Thalasso Cantábrico Las Sirenas de Viveiro. La valoración "es muy positiva" ya que dada la buena meteorología "los viajeros alargaron un poquito más su estancia". Confirma que hubo reservas de última hora, favorecidas por el buen tiempo: "El año pasado como había llovido se habían cancelado pero este año se hicieron reservas de última hora porque la Semana Santa depende mucho del tiempo". Los responsables de la Semana Santa de la Ciudad del Landro señalan que este año es el que ha habido más gente de todos los que llevan celebrados. La portavoz de la Junta de Cofradías, Mari Carmen López, define esta Semana como "gloriosa" porque han conseguido sacar todos los pasos a la calle sin preocuparse para nada del tiempo, como ella dice "por primera vez sin mirar al cielo". La gran seguridad que tenían en materia meteorológica les ha permitido vivir las celebraciones "relajados, preocupándose de lo que tenían que preocuparse". En cuanto a la afluencia de gente Mari Carmen López afirma que ha sido "desbordante". Podían "palpar" la cantidad de visitantes cuando iban inmersos en las procesiones y veían las bocacalles y plazas a rebosar de gente, "no había un huequecito donde ponerse". Esa misma sensación la tienen los responsables del comercio y la hostelería que han quedado muy contentos con este periodo vacacional. Isabel Méndez, la gerente del Centro Histórico de Viveiro, constata que "este año la afluencia de gente fue incluso mayor que en años anteriores". Afirma que están "sorprendidos". Si Viveiro estaba a tope de cerca le seguía Burela, con una ocupación hotelera del 90% y un 75% más de visitas a la oficina de turismo, en comparación con las registradas el año pasado. Las actividades dinamizadoras organizadas como las rutas geológicas, la visita al molde del faro o al barco museo Reina del Carmen estuvieron hasta la bandera y la sensación es que se aproxima un buen verano. El concejal de Turismo, Ramiro Fernández, apunta que "es un buen termómetro la Semana Santa de cara al verano, está claro que La Mariña y Burela están en auge turísticamente". Espera que en el verano les acompañe también el tiempo y tengan una ocupación muy alta. Apuesta por un turismo tranquilo y familiar para disfrutar de los paisajes y la cultura. Cifras y sensaciones similares se han registrado en Ribadeo donde estos días ha habido una intensa oferta cultural y lúdica para hacer las delicias de los miles de visitantes y también de los vecinos de la zona. En las oficinas de turismo se han registrado 3.300 visitantes, 800 en la oficina del centro de la localidad y 2.300 en la oficina de la Playa de As Catedrais, “proyectando la imagen de un Ribadeo vivo, activo y abierto”, según destaca la concejal de Turismo, Marta Saiz. A su juicio la localidad se conforma como “destino clave del norte de Galicia”. El perfil del visitantes es de familias con hijos, parejas y pequeños grupos de amigos, lo que refuerza la imagen de Ribadeo como “un destino ideal para el descanso, la diversión y la experiencia compartida”. La Playa de As Catedrais ha recibido muchos visitantes, cubriendo el cupo máximo de entrada (4.812 pases) en los días grandes de la Semana Santa. También han recalado estos días en Ribadeo muchos peregrinos, que son un goteo constante a lo largo de todo el año, y mucha gente con ganas de comer en los restaurantes de la localidad que tenían las reservas a tope. Tal como confirma Carmen Cruzado, la presidenta de ACISA (Asociación de Comerciantes, Industriales, Servicios y Autónomos), "comer y cenar sin reserva fue prácticamente imposible". Destaca que los hosteleros hicieron todo lo posible para atender la gran demanda de estos días. La ocupación hotelera estuvo en un 80% y la gente también venía con ganas de comprar. Los datos de facturación en hostelería han salido superiores a los del año pasado, en un 10%, según confirma el gerente de ACISA, Jesús Pérez. Además los datos de ocupación fueron no sólo los cuatro días grandes sino los días anteriores, martes y miércoles santo. Tras esta gran Semana Santa la vista se pone ahora en la próxima temporada alta, la de verano, con unas perspectivas de lo más halagüeñas. Habrá que cruzar los dedos a ver qué tal se porta el tiempo.
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