El Plural
La Fiscalía ha salido en defensa de la continuidad del juicio por la operación Kitchen y ha rechazado de plano las maniobras planteadas por las defensas para suspender la vista oral en la Audiencia Nacional. El Ministerio Público sostiene que el tribunal es competente para enjuiciar los hechos y niega que los acusados hayan sufrido indefensión durante la instrucción, pese a las críticas formuladas por sus abogados sobre la prórroga del secreto de sumario y sobre el encaje de esta pieza dentro del caso Tándem. La posición del fiscal supone un respaldo claro al arranque del juicio, que ha vuelto a poner bajo el foco el presunto dispositivo parapolicial organizado desde la cúpula del Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy para arrebatar documentación comprometedora al extesorero del PP Luis Bárcenas. En el banquillo se sientan, entre otros, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez y el comisario jubilado José Manuel Villarejo, junto a otros antiguos mandos policiales. MÁS INFORMACIÓN El 'Quién es Quién' de la trama Kitchen del Partido Popular En la segunda sesión del juicio, centrada en las cuestiones previas, la Fiscalía respondió uno por uno a los argumentos esgrimidos el día anterior por las defensas. Los acusados habían pedido la nulidad del procedimiento y la suspensión de la vista oral alegando, entre otras cuestiones, que la Audiencia Nacional no sería el órgano competente para juzgar los hechos, que la prórroga del secreto de sumario fue injustificada y que no existe una conexión suficiente entre la pieza Kitchen y la macrocausa Tándem, que pivota sobre las actividades presuntamente ilícitas de Villarejo. El fiscal rechazó ese planteamiento y afirmó que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional es el órgano "objetivamente competente" para enjuiciar la causa. También negó que la ampliación del secreto de sumario provocara una merma real del derecho de defensa. Según expuso, no hay indefensión cuando, una vez levantado ese secreto, las partes han podido conocer las diligencias practicadas, preparar su estrategia y ejercer su defensa sin limitaciones efectivas. La idea central de la Fiscalía fue clara: no basta con denunciar irregularidades de forma abstracta, hay que acreditar un perjuicio real y concreto, y eso, a su juicio, no ha ocurrido. Otro de los puntos clave del pulso procesal estuvo en los audios atribuidos a Villarejo. Las defensas trataron de desacreditarlos alegando que fueron obtenidos de forma ilícita y que no existe plena certeza sobre su autenticidad o integridad. La Fiscalía volvió a cerrar filas y defendió que esos archivos son prueba válida porque no consta que se obtuvieran vulnerando derechos fundamentales. En su intervención, el representante del Ministerio Público introdujo además un matiz relevante: una eventual duda sobre si los audios fueron editados, copiados o manipulados no conduce automáticamente a su nulidad. En todo caso, explicó, esa discusión afecta a la fiabilidad que pueda otorgárseles como material probatorio, pero no a su validez de entrada dentro del procedimiento. La Fiscalía también se opuso...
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