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Según los últimos datos facilitados por la Dirección General de Tráfico (DGT), el primer trimestre de 2026 se ha cerrado con un descenso del 22% en el número de fallecidos en siniestros viales. Esta cifra es especialmente significativa si tenemos en cuenta que se produce en un escenario de mayor movilidad, con un incremento del 4,12% en los desplazamientos de largo recorrido. Entre enero y marzo, la cifra total de víctimas mortales se situó en 196 personas, lo que supone 56 menos que en el mismo periodo de 2025. Se trata del trimestre con menor mortalidad de toda la serie histórica, si exceptuamos el año 2021, que estuvo condicionado por las restricciones de movilidad de la pandemia. El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha querido felicitar directamente a los conductores, calificándolos como «los verdaderos artífices de este avance en seguridad vial» aunque ha recordado la importancia de mantener la prudencia y la precaución. La caída de la siniestralidad no ha sido uniforme, dejando datos muy reveladores sobre dónde se está ganando la batalla y dónde persisten los riesgos. Por un lado, el número de fallecidos que viajaban en turismo ha caído un 31%, registrando 90 víctimas frente a las 131 del año anterior. Además, las salidas de vía, un tipo de siniestro habitualmente relacionado con distracciones, han experimentado una reducción del 33%. Aunque las vías convencionales siguen siendo las más peligrosas al acumular el 78,6% de los fallecidos, es donde más se ha notado la mejoría general. Otro dato positivo es que durante estos primeros 90 días del año hubo 11 jornadas en las que no se registró ninguna víctima mortal en las carreteras. Sin embargo, todavía existe una cara amarga en las estadísticas, ya que los usuarios vulnerables representan ya el 45% del total de fallecidos. Mientras que el uso de la bicicleta registra un descenso en mortalidad, los atropellos a peatones han subido, alcanzando las 31 víctimas mortales frente a las 26 del año pasado. Asimismo, en el mes de marzo se detectó un repunte específico en la mortalidad de motoristas con 17 fallecidos. Otro dato preocupante es el persistente olvido de los sistemas de retención, pues 26 de los fallecidos no hacían uso del cinturón de seguridad en el momento del siniestro. El mes de marzo ha sido el gran motor de este descenso trimestral con cifras que los expertos califican de inusuales. A pesar de un aumento de la movilidad del 10,8% con 38,8 millones de movimientos, las muertes en carretera cayeron un 30% durante este mes. Por comunidades autónomas, el comportamiento ha sido irregular. Mientras que la mayoría han mejorado sus cifras, destacando Cataluña por su gran descenso en marzo, cuatro regiones han visto incrementada su siniestralidad en este inicio de año: Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Galicia.
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