El Plural
Okdiario acaba de publicar un titular en el que asegura que la Guardia Civil dice que soy "miembro de una red de acoso". Una red de acoso integrada por gente de izquierdas, dedicados a desvelar identidades de personas por motivos ideológicos, coartándoles el derecho al anonimato que dan las redes sociales. Así que toca, otra vez, desmontar bulos. La semana pasada, el abogado y difusor noticas falsas y mensajes de odio de extrema derecha Jesús Santorio Lorenzo (@SrLiberal) me llamó por teléfono para advertirme de que conoce muchos secretos oscuros sobre mí, entre ellos que mi nombre aparece en una investigación de la Guardia Civil. En la llamada me exigió que borrase de mi cuenta de Twitter un mensaje donde le mencionaba. Tras la conversación, fue él quien acabó eliminando más de 30.000 tuits. Desconozco el contenido completo de ese atestado policial, aunque el cuerpo de la noticia del libelo de Eduardo Inda aclara que lo que dice realmente la Guardia Civil es "no se han encontrado indicios que relacionen directamente a Rubén con la investigación llevada a cabo". Es decir, que su titular miente de forma tan descarada como de costumbre. Un titular fake confeccionado con la única intención de desprestigiarme, a sabiendas de que la inmensa mayoría de quienes lo lean no se tomarán la molestia de leer la información completa. Lo que sí sé es que la denuncia que ha dado origen a esa investigación es una de las muchas que en los últimos años han interpuesto contra mí o contra personas con las que he tenido contacto distintos personajes de la extrema derecha. Ante esto, tengo que recordar que soy periodista y que el trabajo que desarrollo investigando perfiles anónimos dedicados a la difusión de discursos de odio ultraderechista en las redes sociales bebe siempre de fuentes abiertas al público y no incurre en ningún tipo de ilícito penal. En los últimos años he investigado junto a otros periodistas y expertos en redes sociales las identidades de personas que se amparaban en el anonimato para lanzar amenazas de muerte, llamamientos a violaciones en manada y bulos extraordinariamente graves contra políticos, periodistas, jueces, sus parejas y sus hijas. Perfiles anónimos que en no pocos casos tienen decenas o cientos de miles de seguidores. Mi familia y yo estamos entre las víctimas de ese tipo de mensajes, así que algunas de esas investigaciones tenían por objeto emprender acciones judiciales contra sus autores o ayudar a otros afectados a hacerlo. Actualmente hay dos investigaciones judiciales y policiales en curso precisamente para verificar la identidad de dos de las personas que me han amenazado de muerte. Los resultados de varios de esos trabajos de investigación los he publicado tanto en mis redes sociales como en mi libro BULOS: MANUAL DE COMBATE. Todas las investigaciones que desarrollo beben de fuentes públicas y habitualmente consulto a mis abogados antes de publicarlas. Muchos de mis acosadores o difamadores han pretendido presentarse públicamente como víctimas de acoso por mi parte cuando he destapado sus...
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