Diario de Noticias
Los cuatro meses largos de cautiverio de las aves de la Taconera, liberadas este martes, han dejado alguna anécdota curiosa. Como una especie de Rebelión en la granja en el mini zoo de la ciudad. Tras el confinamiento decretado por orden ministerial, los trabajadores comprobaron los primeros días que las mallas amanecían rotas. “¿Quién romperá esto?”, recuerda Martín Olza que se preguntaban. “Al principio no lo relacionábamos con los animales, e íbamos parcheando el problema”, reconoce.
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