Cope Zaragoza
Este jueves se abre en Córdoba el esperado tercer punto de urgencias de la capital, ubicado en el nuevo centro de salud de Levante Sur. Su apertura, anunciada por primera vez para finales de 2022, llega en un momento crítico para la sanidad cordobesa, con los otros dos centros de urgencias extrahospitalarias, Sector Sur y Castilla del Pino, completamente saturados. Pedro Jiménez, vicepresidente del Sindicato Médico de Córdoba, ha explicado que esta inauguración “quizá no llegue en el mejor momento” debido a la escasez de profesionales. El sindicato atribuye esta crisis a una “incapacidad manifiesta” de la administración para retener talento, lo que provoca una importante fuga de profesionales hacia la sanidad privada, otras comunidades o el extranjero. El problema, según Jiménez, es de ámbito nacional y reside en unas condiciones laborales precarias amparadas por el estatuto marco. “Venimos sufriendo las consecuencias durante décadas de un estatuto que permite una serie de abusos que están desgastando mucho a la profesión médica”, ha señalado. Entre los problemas, ha destacado los turnos de 80 horas, la falta de medición de la fatiga mental y física y el aumento de problemas de salud mental como el burnout en el colectivo. La saturación, ha recordado Jiménez, no afecta solo a las urgencias extrahospitalarias, sino que el hospital Reina Sofía también está al límite. El sistema funciona como “vasos comunicantes”, y el déficit de citas en atención primaria, con demoras de hasta tres semanas, provoca que muchos pacientes acudan a urgencias con dolencias que no son graves. Este desplazamiento forzado genera un problema añadido, ya que, como ha recordado el vicepresidente del sindicato, “las urgencias están diseñadas para y tienen los medios adecuados para resolver urgencias”. Atender patologías no urgentes en este servicio da lugar a “actos médicos de de escaso valor”, porque los profesionales no disponen de las herramientas adecuadas para ese tipo de consultas. El nuevo punto de urgencias de Levante Sur arrancará su actividad con solo cuatro profesionales más asignados, una cifra que el Sindicato Médico considera insuficiente. “Lo vemos un poquito cogido con alfileres”, ha afirmado Jiménez, quien teme que el sistema no pueda soportar bajas, incidencias o el propio plan de vacaciones. La propuesta del sindicato es un modelo con “puntos de urgencia autosuficientes”, que no dependan de que los médicos de los centros de salud hagan guardias. De lo contrario, ha advertido, se agravará la demora en atención primaria, que actualmente alcanza las tres semanas, cronificando el colapso del sistema.
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