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El descanso del costalero: la guía de expertos para una recuperación total tras la Semana Santa | Collector
El descanso del costalero: la guía de expertos para una recuperación total tras la Semana Santa
Cope Zaragoza

El descanso del costalero: la guía de expertos para una recuperación total tras la Semana Santa

Tras una intensa Semana Santa, en la que el esfuerzo y la devoción de los costaleros han sido protagonistas bajo los pasos, llega el momento crucial de la recuperación. Para muchos, como Nicolás Cánovas, costalero del rescatado y del palio de gracia y amparo en Córdoba, el descanso inicial consiste en "dormir todas las horas que no había podido dormir durante la semana" para después retomar la rutina. Sin embargo, el cuerpo necesita cuidados específicos para volver a la normalidad sin secuelas. La fisioterapeuta y osteópata María Ángeles Osuna, de la Clínica Osuna Conti, explica que el desgaste físico se concentra en áreas muy concretas. "Las zonas que más sufren, en este caso, pues, es la zona cervical, la zona más castigada por esa compresión constante que hay", señala la experta. A esta se suman los hombros, trapecios y la zona lumbar, que soporta el peso de forma indirecta, así como los gemelos y los músculos dorsales por la presión mantenida del costal. Una vez finalizado el esfuerzo, la recomendación principal es clara: controlar la inflamación y, sobre todo, evitar el reposo absoluto. Osuna aconseja realizar actividades suaves para favorecer la circulación y aliviar la sobrecarga. "Poquito de calor local, un poquito de automasaje, ya sea con pelota, con el foam, mejorar un poquito la circulación", detalla. Además, la fisioterapia con masajes descontracturantes o diatermia se presenta como una herramienta eficaz según el diagnóstico de cada persona. El tiempo necesario para volver a la normalidad depende en gran medida de la condición física previa de cada costalero. Según la fisioterapeuta, el plazo estimado para retomar la vida cotidiana y la actividad deportiva habitual se sitúa, a grandes rasgos, entre tres y cinco días. Este período es clave para que la musculatura se recupere del sobreesfuerzo realizado. Aunque el dolor muscular es habitual, existen señales de alerta que indican la necesidad de consultar a un especialista. La más importante es el dolor irradiado, como un dolor que "se te irradie, pues, a miembro superior o a miembro inferior, a brazos, a piernas". Otras señales a tener en cuenta son la sensación de hormigueo, la pérdida de fuerza, una rigidez extrema, un dolor muy localizado "a punta de dedo" o incluso dolor al respirar profundo, que podría indicar un pinzamiento. Desde la experiencia clínica, María Ángeles Osuna identifica varios errores comunes entre los costaleros. Los principales fallos son la falta de una preparación física adecuada con meses de antelación, una mala técnica bajo el paso —como cargar todo el peso en el cuello sin activar el core— e ignorar el dolor hasta que una sobrecarga se convierte en una lesión. Corregir estos hábitos es fundamental para prevenir problemas mayores. Además del entrenamiento, hay otros factores determinantes para una buena salud bajo el paso. "Respetar la hora de sueño, la alimentación y la hidratación es superimportante", subraya Osuna. El cuerpo se regenera durante el descanso nocturno, y una correcta hidratación, que puede incluir sales minerales y electrolitos, es vital para evitar calambres y combatir la fatiga provocada por el calor y el sudor. La prevención es la mejor herramienta para la próxima Semana Santa. La preparación no debe empezar días antes, sino con meses de antelación, centrada en el fortalecimiento del core, los glúteos y la zona dorsal, así como en ganar tono muscular y movilidad. Una musculatura preparada es la que permite absorber la sobrecarga axial que se produce en momentos como una "levantá", evitando así el riesgo de lesiones graves.

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