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Mbappé lleva al Madrid con vida a Múnich
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Mbappé lleva al Madrid con vida a Múnich

Los apellidos de la Copa de Europa son Madrid y Bayern. En este orden, aunque ahora el equipo alemán esté un puntito por encima. Este Bayern es un equipo celestial, una máquina de jugar al fútbol que hace bonito hasta sus errores, pero para quitarle al Madrid el parche con el número 15 hay que cavar muchos agujeros. Los goles de Luis Díaz, Kane y Mbappé dejan la vuelta con ventaja bávara, pero el codillo tiene aún más carne que hueso. Álvaro Arbeloa eligió el once que tenía que elegir, y no el que, quizás, le hubiera gustado al palco. Bellingham suplente. Thiago y Arda, titulares. Meritocracia. En eso el técnico salmantino ha demostrado tener sobrada personalidad. Como la tiene Vincent Kompany, que se presentó en el Bernabéu con un outfit de Eminem. Y le quedaba bien. Mucho flow. El partido comenzó con un disparo de Konrad Laimer a los 46 segundos, por encima del larguero de Andriy Lunin. Aviso del asedio bávaro que se avecinaba en el tramo inicial. Michael Olise se zampaba a Güler, Carreras y Huijsen. Kimmich jugaba con dos pelotas, la del partido y la suya que se trajo de Baviera. Upamecano le quitaba las pegatinas a Vinicius en carrera y Kane pivotaba como el mejor Gasol. Eso era un señor equipo. Perdonó el 0-1 en el 9, en una acción a balón parado. Kane le regaló el gol a Upamecano y el central, en el área pequeña, sin portero, le dio tan flojo que le dio tiempo a Carreras para sacar el balón en la raya. El Madrid, criado en el caos, pedía más que nunca orden. Fútbol. Se quitó el susto el Madrid en el 16, en un error en salida del Bayern que aprovechó Arda para dejar a Mbappé ante Neuer. Se hizo gigante el portero alemán, achicando rápido el disparo con la izquierda del francés. Dos minutos después, el Madrid confirmó que se había presentado. Un disparo de Vinícius Júnior lo sacó Neuer con una mano dura abajo. Dos seguidas del señor de guantes de 40 años al que muchos habían dado por jubilado. A menudo la gente desaprovecha la oportunidad de callarse. El Bayern volvió a colocar un nudo en la garganta del Bernabéu en el 28. Error de Thiago, calcado al del partido ante el City. Gnabry no lo aprovechó: su disparo de primeras lo mandó a córner la pierna de Lunin. Contestó el Madrid sesenta segundos después. Otra mano de cemento de Neuer para chafar a Mbappé. Faltaban diez minutos para el descanso y los dos equipos empezaban a sacar la lengua. Era un partido de Copa de Europa, no de Champions. Y esa fatiga le costó a Tchouaméni llegar tarde a un balance defensivo. Amarilla que no le permitirá jugar en Múnich. Cuando ambos equipos miraban ya de reojo el tiempo, y no les parecía mal el 0-0, llegó un error de Vinicius en el centro del campo. Semilla del 0-1. Olise, Kane, Gnabry y, finalmente, Luis Díaz. Ataque relámpago y finalización con el interior del colombiano. Otra vez la espalda de Trent. Cómo debe de estar Carvajal. Y cómo estaban Vinicius y Carreras. Entre ambos le regalaron al Bayern el 0-2 a los 23 segundos de la reanudación. El brasileño le dio al gallego un pase en modo globo cuando estaba encimado en campo propio por cuatro alemanes. Imposible escapar de ahí. Robó Aleksandar Pavlović, condujo Olise y remató Kane desde la medialuna. Gol 49 del inglés. El Madrid tenía cara de viernes un martes, pero el martes no había acabado. Ni el partido. Olise estaba haciendo añicos a Carreras y a quien se le pusiera por delante. El francés le costó diez millones menos al Bayern que Mastantuono al Madrid. La vida es demasiado breve para tener un coche feo. Le costó un cuarto de hora al Madrid superar el shock del 0-2, pero cuando lo hizo echó encima al Bernabéu y se sacó una media hora final muy buena. Perdonó Vinicius en el 61 un mano a mano impropio de él. En el 65, Neuer frustró de nuevo a Mbappé con otra parada 'made in Courtois'. En el 74, por fin, el francés le batió: remate en el segundo palo a centro de Trent. También la detuvo Manuel, pero el balón ya había superado la línea. 1-2. De ahí al final, más ruido que nueces por ambos equipos. Llegadas sin remate claro. Y no era mal resultado. Para ninguno. El Allianz decide.

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