COPE
El viernes 17 de abril, cuando tan solo falten un par de días para que la portada del Real de la Feria se ilumine y comience la semana de farolillos, los sindicatos Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) y Comisiones Obreras (CCOO) han anunciado la convocatoria de una huelga indefinida en las torres de control gestionadas por la empresa proveedora de servicios de navegación aérea SAERCO, entre las que se encuentra la del aeropuerto de Sevilla. El paro, que afectará a todos los controladores de la compañía, dará comienzo el próximo 17 de abril a las 00:00 horas. La decisión responde a lo que los sindicatos califican como un grave deterioro de las condiciones laborales y la constante falta de plantilla, situaciones que, advierten, tienen un impacto directo en la seguridad operacional. Las organizaciones sindicales sostienen que el conflicto no es consecuencia de incidencias puntuales, sino de un problema estructural derivado de años de mala gestión. Esta política ha obligado a la plantilla actual a sostener la operativa en condiciones cada vez más precarias, con una creciente sobrecarga de trabajo y una constante improvisación organizativa. Entre las causas concretas que han motivado la huelga, USCA y CCOO citan un cúmulo de prácticas que han convertido en habitual lo que debería ser excepcional. Denuncian la cancelación de vacaciones ya aprobadas, el uso abusivo de las cláusulas de disponibilidad de los trabajadores y los cambios de turno comunicados con escaso margen de tiempo. Además, señalan la falta de claridad en los cuadrantes de trabajo sobre los descansos obligatorios y la existencia de prácticas organizativas irregulares en varias de las dependencias de SAERCO. Uno de los puntos más críticos de la denuncia sindical es el riesgo que esta situación supone para la seguridad. Los convocantes advierten de que "la seguridad aeronáutica no puede sostenerse sobre una plantilla sometida a fatiga, estrés e incertidumbre permanente". A su juicio, la falta de descansos efectivos y la alteración continua de la organización del trabajo comprometen seriamente la capacidad de concentración que exige un servicio esencial como es el control del tráfico aéreo. Los sindicatos han asegurado que la convocatoria de huelga es el último recurso tras repetidos intentos fallidos de diálogo. Afirman haber tratado de abrir una vía de negociación con la empresa para atajar los problemas de raíz, pero las reuniones previstas fueron aplazadas o canceladas de forma reiterada por parte de SAERCO. Como resultado, continúan sin respuesta asuntos clave que afectan directamente al bienestar de la plantilla y a la seguridad de las operaciones. Cuestiones tan importantes como la definición de las plantillas reales necesarias para cada centro, los planes para la cobertura de ausencias, la prevención de riesgos laborales o la gestión de la fatiga siguen en el aire. Tampoco se han establecido criterios claros y estables para la elaboración de los cuadrantes de trabajo, lo que perpetúa la incertidumbre entre los controladores. Con esta movilización, los trabajadores exigen a la empresa que garantice unas plantillas suficientes en todas las torres de control que gestiona. Reclaman también el respeto a los descansos aeronáuticos establecidos por normativa, el fin de las activaciones abusivas de disponibilidad y la garantía de poder disfrutar de las vacaciones planificadas. El objetivo final es alcanzar unas condiciones laborales compatibles con la seguridad operacional y la dignidad profesional. El preaviso de huelga señala que, con carácter previo al inicio del paro, se ha solicitado la mediación obligatoria ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA). Este movimiento representa un último intento de alcanzar un acuerdo con la empresa y desbloquear la negociación antes de que la huelga indefinida se haga efectiva.
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