Cope Zaragoza
El personal de la planta de tratamiento de residuos de Nostián de A Coruña, gestionada por la concesionaria Albada, ha anunciado un calendario de movilizaciones para protestar contra la precariedad laboral, el mal estado de las instalaciones y la demora en la licitación del servicio. La primera protesta será una concentración este jueves, 9 de abril, en la plaza de María Pita, en coincidencia con el pleno municipal. El presidente del comité de Empresa, Hadrián Canosa, presidente del comité de empresa, ha calificado la situación de "insostenible". El principal problema, ha denunciado Canosa, es la congelación salarial que sufren desde 2012. "Llevamos 14 años sin tener una sola subida salarial", ha afirmado. A esto se suma una drástica reducción de la paga de productividad de más de un 80%. Canosa ha lamentado que este complemento, por el que trabajan "durante todo el año", ha quedado en una cantidad irrisoria. "Hay trabajadoras y trabajadores que no han alcanzado ni 60 míseros euros, que a día de hoy no llega ni para llenar el depósito de combustible", ha criticado. El comité de empresa lleva años advirtiendo de la “situación lamentable de las instalaciones”. Hadrián Canosa ha descrito un escenario preocupante: "Llueve dentro de las naves, sobre los cuadros eléctricos, sobre los puntos de luz y sobre las zonas de paso". Además, ha añadido que "las vías están llenas de baches" y los acopios de voluminosos "están a reventar", lo que genera un grave riesgo para el personal. Estas deficiencias ya fueron denunciadas ante la Inspección de Trabajo, que requirió a la empresa una serie de actuaciones. Sin embargo, según Canosa, el plazo para ejecutarlas "finalizó el pasado 3 de marzo sin que arreglara nada". Por ello, el comité pide a la Inspección que aplique “medidas coercitivas” y al Concello da Coruña que imponga sanciones a Albada por sus "incumplimientos". El deterioro también afecta a la capacidad de reciclaje. El comité ha denunciado la falta de personal, lo que provoca que materiales como el cartón y el plástico "se escapen para el vertedero". Según Canosa, en Nostián hay basura acumulada desde Navidad "aún sin procesar" que, al degradarse, acaba también en el vertedero. La situación de la nave de compostaje es igualmente crítica, descrita como "toda remendada". Canosa ha expuesto que, pese a los esfuerzos ciudadanos por separar, la materia orgánica "va para el vertedero y supone alrededor del 40% del residuo que entra en la planta". La denuncia más contundente es que "durante los veinte años de concesión más los seis de prórroga, nunca se ha vendido ni un solo kilo de compost". El origen de los problemas, según el comité, es la demora en la nueva adjudicación del servicio, ya que la planta lleva más de seis años en "prórroga forzosa" a la espera de una nueva licitación. Mientras tanto, ha alertado Canosa, padecen "las calamidades diarias de una planta que se cae a pedazos". Por todo ello, la plantilla inicia un "período de conflictividad" hasta que se atiendan sus demandas: una paga de productividad digna, una subida salarial y "agilidad en la licitación". Hadrián Canosa ha lanzado una advertencia final: "No cesaremos, seremos perseverantes hasta que consigamos que nos escuchen. Porque trabajamos en la basura, no somos basura".
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