Cope Zaragoza
La tasa de supervivencia a cinco años del cáncer ha mejorado significativamente en las últimas décadas hasta situarse en el 60% en España. Este es uno de los datos clave que la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha puesto sobre la mesa en Huesca para reivindicar la importancia de la investigación. El objetivo es claro: alcanzar una supervivencia del 70% en 2030, una meta para la que el diagnóstico precoz y el avance científico son fundamentales. El presidente nacional de la AECC, Ramón Reyes, ha calificado la mejora de la supervivencia como una “buena noticia”, aunque ha advertido de que el número de casos de cáncer también va en aumento. “Según los últimos datos, la supervivencia ha subido 5 puntos, sobre todo en mujeres, que ha pasado del 60% de supervivencia al 65%”, ha detallado Reyes. En hombres, el aumento es más discreto, pero la media conjunta se sitúa en ese 60%, un avance conseguido gracias a la prevención, la detección temprana y la investigación. Precisamente para seguir impulsando este avance, la AECC va a presentar en un acto en el Planetario de Aragón, en Huesca, tres nuevas ayudas a la investigación que se desarrollarán en la comunidad. La inversión total supera los 216.000 euros y se destinará a proyectos centrados en el cáncer cerebral infantil, el cáncer de ovario y el neuroblastoma. Estas ayudas refuerzan el papel de la AECC como la entidad social y privada que más fondos destina a investigar el cáncer en España, con 157 millones de euros repartidos en 792 proyectos. El investigador Alberto J. Schuhmacher, quien ha destacado el crecimiento de Aragón en el campo de la investigación oncológica. Según ha explicado, los avances tecnológicos permiten un conocimiento mucho más profundo de la enfermedad. “El cáncer en esencia es una enfermedad de nuestras células que se vuelven egoístas porque se estropean algunos de sus genes”, ha afirmado, añadiendo que hoy es posible realizar un diagnóstico célula a célula por un coste reducido, lo que nos sitúa en “un momento en que empezar a plantear batallas de verdad al cáncer”. Otro de los nombres destacados en la investigación aragonesa, Carlos López Otín, catedrático de bioquímica y biología molecular, ha defendido su mantra: “conocer para curar”. Ha subrayado la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz, en línea con la labor de la AECC. En un alegato en favor de la salud, ha recordado la fragilidad inherente al ser humano. “No se puede confundir el ruido con la verdad y hay una verdad que es la que nos une a todos, es la fragilidad, todos somos frágiles, vulnerables y lo vamos a ser y da igual la inteligencia artificial u otras cuestiones, nada de eso es comparable a la salud”, ha sentenciado López Otín. Las ayudas presentadas materializan este esfuerzo colectivo. La Ayuda Predoctoral AECC Aragón 2025 se ha adjudicado a Irene Chavarría, con una dotación de 110.660 euros, para su proyecto 'Atacando las fábricas de energía del cáncer para curar el cáncer cerebral infantil'. Por su parte, la Ayuda Transcan irá para Rebeca Sanz y su investigación 'Avatares de pacientes para probar nuevos fármacos contra el cáncer de ovario', con una aportación de 85.000 euros. Finalmente, la Ayuda Sinergias AECC 2025 apoyará el trabajo de Aránzazu Villasante. Su proyecto se centra en la búsqueda de 'Nuevas terapias para cáncer infantil mediante un enfoque colaborativo de bioingeniería e inmunoterapia dirigido a neuroblastoma y glioma difuso'.
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