Diario de Noticias
Decir que cada partido es una final se ha convertido en una frase automática, casi tranquilizadora. Sirve para exigir concentración, evitar relajaciones y no pensar en nada más allá del próximo partido. Es la versión copera del “partido a partido” aplicada a la Liga, y traslada ese tono eliminatorio tan propio de una competición que en Pamplona se vive con especial pasión. En Osasuna ha funcionado casi siempre, sobre todo en El Sadar, cuando el grupo de capitanes llamaba a capítulo y el resto respondía.
Go to News Site