INFORMACION
En el fútbol, como en la vida, hay cambios de todo tipo. Algunos forzados, otros voluntarios. Unos impulsan y sacan todo el potencial, otros empeoran una versión ya deslucida. Y también están los que mejoran... pero no lo suficiente. Al menos, no con la celeridad que uno espera cuando rompe el plan inicial. Buen ejemplo de ello son el Hércules y el Eldense. Dos entidades que iniciaron la temporada con un objetivo idéntico: el de celebrar el salto al fútbol profesional con la llegada de junio. Y que, tras siete largos meses, han mostrado las carencias y las virtudes de ambos proyectos... a falta de conocer el desenlace final de la liga.
Go to News Site