Cope Zaragoza
La Unión Europea ha formalizado un acuerdo de libre comercio con Australia que ha encendido todas las alarmas en el sector primario español. Este pacto, que se suma al de Mercosur, liberaliza casi por completo los aranceles y afecta directamente a productos como el cordero. "Llega con mucho miedo", ha asegurado el ganadero trashumante Antonio Punzano en el programa 'La Linterna' de COPE, alertando de las graves consecuencias para los productores nacionales. Según ha explicado Punzano, el efecto del anuncio ha sido inmediato. "La primera cotización en lonja del producto nuestro, que concretamente es el segureño, ya cotizó a la baja", ha señalado. Esta caída de precios se produjo en un momento en que la oferta de cordero no es alta, por lo que la tendencia debería haber sido al alza. Un cordero de unos 22 kilos, que se vende por unos 120 euros, ha visto reducido su precio entre 3 y 4 euros por el simple anuncio del acuerdo. El sector denuncia que el pacto genera una competencia desleal, ya que los estándares de producción en Australia son mucho menos estrictos que los de la Unión Europea, "los más exigentes del mundo". Punzano ha detallado que "en Australia está permitido el uso de promotores hormonales de crecimiento, antibióticos promocionales también, y otras sustancias prohibidas en la Unión Europea". Además, ha advertido sobre prácticas como el uso de ácido láctico en la carne fresca o el "supercooling", una congelación superficial que se presenta engañosamente como producto fresco. Esta diferencia de normativas no solo supone un problema económico para los ganaderos, sino también un riesgo para la salud de los consumidores. Tal y como ha afirmado el ganadero, "va a ser un problema no solo ya para el ganadero, para la economía del ganadero, sino también para el consumidor, porque va a consumir un producto no tan saludable". El acuerdo es especialmente dañino para el ovino. Australia pasará de introducir 5.000 toneladas de carne en la UE a 25.000 toneladas. Esta cifra compite directamente con las exportaciones españolas a Europa, que rondan las 30.000 toneladas anuales. El motivo de la amenaza es el precio: "Producen mucho más barato que nosotros", ha explicado Punzano, debido a explotaciones más grandes y al uso de los tratamientos hormonales mencionados que aceleran el crecimiento del ganado. Ante este escenario, los ganaderos exigen a la Unión Europea y al ministerio que defiendan al sector con la aplicación de las llamadas "cláusulas de espejo", que obligarían a los productos importados a cumplir los mismos estándares de producción que los europeos. Punzano también ha reclamado "una campaña al consumidor de comunicación" para diferenciar la carne nacional y resaltar su mayor calidad y seguridad, insistiendo en la importancia de mirar la etiqueta de procedencia al comprar. A pesar de que la ganadería trashumante ha logrado ser atractiva y mantener el relevo generacional en zonas como la Sierra de Segura, esta nueva amenaza pone en duda su futuro. "Con la amenaza esta, no dudo de la rentabilidad de las explotaciones ganaderas", ha concluido Punzano. El sector, que ha perdido más de un 27% de su cabaña en la última década, se enfrenta ahora a una incertidumbre todavía mayor.
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