Vanguardia
Viajar por carretera en territorio mexicano es, o ha sido hasta hace muy poco, un ejercicio exigente. Las distancias entre ciudades son enormes por lo que el autobús fue, y sigue siendo, la forma más accesible de recorrer el país. La memoria de este medio de transporte habla de personas haciendo cola en las terminales, automóviles inseguros que traqueteaban haciendo imposible el descanso, sucios, mal olientes, en ocasiones. Sin embargo, aquellos viajes que fueron parte de la vida diaria de estudiantes, trabajadores, familias y comerciantes que dependían de la carretera para mantenerse conectados ha cambiado.
Go to News Site